La tecnología
de
vanguardia se
pone al servicio
de los
arqueólogos
D. P. / M. M. - Málaga | La batalla entre expoliadores y defensores del patrimonio sumergido ha estado siempre condicionada por una clara descompensación. Cuando, en junio de 2006, la Guardia Civil presentó el material incautado en la 'Operación Bahía', quedó patente que muy poquito podía hacerse (salvo meritorias excepciones) contra redes organizadas que utilizaban sofisticados equipos de sensores de barrido lateral, escáners que emitían ondas acústicas sensibles a los relieves del fondo marino, magnetómetros que localizaban masas de hierro, detectores de metales de uso militar y hasta dispositivos portátiles capaces de distinguir, a distancia, el oro, la plata y el bronce.
Los especialistas de Odyssey, además de con un presupuesto que ya querrían para sí muchos proyectos oficiales de localización y documentación de pecios, contaban con un prototipo de robot ROV Hércules de 16 toneladas, capaz de remover por control remoto el fondo marino y dar la señal de alarma en cuanto se topara con los primeros restos de cualquier naufragio de cierta entidad. Frente a ellos, al margen de las pesquisas que en tierra realiza la Guardia Civil (sobre todo relacionadas con la falsificación de permisos), los investigadores no tienen ni siquiera un barco propio.
Pero, ¿cómo se preservan los restos de un barco hundido una vez que se han localizado? Para marcar la ubicación de los pecios, Cultura ha tenido que recurrir a buques cazaminas de la Armada, dotados de sistemas de detección y rastreo. También acaba de incorporarse a la batalla el Servicio Integrado de Vigilancia Exterior (SIVE), dependiente del Ministerio de Interior, que a su tarea habitual de control del tráfico marítimo suma ahora el encargo de ayudar a redactar un Atlas Arqueológico Submarino Nacional.
De hecho, la gran esperanza de los arqueólogos pasa por la aplicación de tecnología de vanguardia. Es el caso de la empresa malagueña Nerea Arqueología Subacuática. Dirigida por Javier Noriega, está embarcada en un proyecto del Servicio Marítimo de la Guardia Civil: el Sistema de Vigilancia de Yacimientos Arqueológicos Subacuáticos por Satélite.
Por satélite
Actualmente en fase de desarrollo, ha abierto una puerta en este campo. Como los expertos de Aula 3. Suyo es el Proyecto Almenara, que permite «proteger cualquier pecio de bandera española, independientemente de dónde esté sumergido, de la acción de piratas o curiosos». Se trata de un software que utiliza la comunicación satelital para «avisar a las autoridades cada vez que alguien se acerca a una determinada distancia perimetral del yacimiento», según Antonio Villalpando, uno de los padres de la idea.
Asimismo, la Universidad de Málaga trabaja con el Centro de Arqueología Subacuática de Andalucía en una novedosa técnica electroscópica de plasma inducido por láser, mientras que la Unidad de Buceo Tecnológico de la Universidad de Cádiz estudia una línea de investigación bautizada como arqueometalurgia, que permite conocer la naturaleza química de los materiales localizados.
El mar arroja a
la playa los vestigios de un pecio
del siglo XIX
El reciente temporal de mar
que azotó la costa de Dénia la
segunda semana de enero de 2010
arrancó del lecho marino y
arrojó a la playa vestigios de
un pecio –barco hundido- del
siglo XIX.
Entre
los restos dispersos por la
playa, había fragmentos de
piezas de madera, algunas de
ellas ensambladas,
pertenecientes a la arquitectura
de una nave. Este hecho, de
carácter excepcional, hizo que
dos personas que residían en las
inmediaciones, María Ángeles
Moya Espí y Rubén Esteller,
alertaran al Museo Arqueológico
de Dénia y custodiaran y
almacenaran las piezas hasta su
inspección y documentación, que
se realizó el pasado viernes, 22
de enero.
El informe redactado por el
director del Museo Arqueológico,
Josep Antoni Gisbert, concluye
por los indicios encontrados que
los restos pertenecen al
bergantín-goleta francés
ROSA-MADRE, que embarrancó en la
playa de la Almadrava el 17 de
febrero de 1899.
A continuación, por su interés,
adjuntamos los datos del informe
de Gisbert:
“Las piezas eran todas de madera
y pertenecían, sin lugar a
dudas, al casco de una nave. Se
trataba de un grupo de cuatro
cuadernas aún perfectamente
ensambladas, de otro grupo de
dos cuadernas, asimismo
ensambladas, así como de varias
tablas pertenecientes al forro
exterior del casco de la nave.
Esta interpretación se basa en
el hallazgo de una de ellas
clavada a la estructura
(cuadernas) del casco.
Se ha iniciado el proceso de
documentación, de dibujo y
descripción de las piezas de
madera recuperadas. Por el buen
estado de conservación de las
mismas y el hecho de estar
ensambladas entre sí mediante
anclajes de madera y metálicos,
una primera valoración apunta su
excepcional interés para conocer
los rasgos de la arquitectura de
uno de los costados del casco de
la nave.
La inspección ocular del lugar
del hallazgo ofreció con
claridad meridiana testimonios
de cuál era la carga de este
barco, con la consiguiente
información sobre la fecha
probable de su hundimiento.
Así, en el entorno de estos
restos, hay una considerable
cantidad de fragmentos de teja
plana. Son tejas de arcilla,
fabricadas a molde, con cartelas
y sellos impresos que ofrecen
datos sobre su fábrica de
origen, además de otros datos de
tipo técnico.
El barco transportaba tejas
procedentes de, al menos, una
fábrica o tejería, aunque con
sellos distintos y algunas
variantes en sus textos:
ANTOINE SACOMAN
USINE LA PLATA.
MARSEILLE. ST. HENRY
BREVETES
ST. HENRY. MARSEILLE
Así, el pecio hallado al
norte de la Bahía que
conforma el delta del
río Girona y la Punta
dels Molins, frente a
l’Estanyó y Almadrava,
era una nave con casco
de madera, de vela,
probablemente una goleta
o un bergantín-goleta,
que transportaba tejas
de producción marsellesa
desde el puerto de
Marsella hasta el puerto
de Dénia u otro más
meridional.
Dénia, a finales del siglo XIX,
contaba con una relación
comercial constante y estable
con Marsella, puerto que
redistribuía la pasa de Dénia
hacia destinos como Francia,
Italia, u otros más lejanos, al
norte de Europa. Esta ruta era
habitual en los fletes de barcos
de transporte, cuyos armadores y
propietarios eran, en algunos
casos, distinguidas familias de
Dénia vinculadas al comercio de
la pasa.
El hecho de que Dénia pudiera
ser el puerto de destino de esta
nave procedente de Marsella no
se descartaba, pues contamos con
informaciones fehacientes del
uso de estos materiales en la
construcción de las cubiertas de
los edificios más relevantes de
la época.
Así, una inspección superficial
a los fondos y a la
documentación existente en el
Museu Etnològic de Dénia
confirma que tejas de la fábrica
ANTOINE SACOMAN, USINE LA PLATA.
MARSEILLE. ST. HENRY, cubrían el
emblemático edificio de la
Fábrica de Gas, construido en
1888 por The Anglo Spanish Gaz,
varios edificios en la zona del
ensanche, en la calle Marqués de
Campo, entre las calles Diana y
Carlos Sentí, así como en el
entorno de la plaza de la
Constitución.
Es muy probable que las goletas
y bergantines-goletas, como los
de las familias dianenses Riera,
Aranda o Morla, que
habitualmente unían los puertos
de Dénia y Marsella,
fundamentalmente para el
transporte, desde Dénia a
Marsella, de la célebre pasa de
Dénia, pudieran transportar como
carga de retorno este tipo de
productos, cuyo uso tuvo gran
aceptación en la construcción de
edificios de tipo industrial que
modernizaban algunas de nuestras
ciudades en las últimas décadas
del siglo XIX. Dénia contaba con
el impulso del auge de la
exportación de la pasa.
Sin embargo, para la
identificación del naufragio ha
sido crucial y concluyente la
información que aporta el
estudio de Antoni Rodríguez
Fernández Dénia i la seua
història en el servei de
salvament de nàufrags
(1883/4-1972), publicado en
2002.
Se trata de los vestigios del
bergantín-goleta francés
ROSA-MADRE, que embarrancó en la
playa de la Almadrava el 17 de
febrero de 1899.
El presidente de la Junta de
Denia de la Sociedad Española de
Salvamento de Náufragos, Mateo
Devesa, anotaba lo siguiente en
su Informe sobre la intervención
de auxilio del buque:
“A las once de esta mañana
conseguimos llegar al costado
del buque, que resultó ser el
bergantín-goleta francés de 245
toneladas de registro, llamado
Rosa-Madre, con diez tripulantes
a bordo al todo, que con
ladrillo y teja francesa salió
de Marsella para Orán. El buque
conservaba el velamen del palo
trinquete y creído, como todos,
haber remontado el cabo de San
Antonio, vino a varar en esta
ensenada a las cuatro de esta
madrugada.
Los tripulantes, impacientes,
sin comprender el inmenso riesgo
de ahogarse todos, se vinieron a
tierra en su bote, saliendo á la
playa milagrosamente, serían
como las cinco de la mañana,
desnudos y ateridos de frio.
[...]
El buque hallase perdido, lo
mismo que el cargamento”.
El Museu Arqueològic de la
Ciutat de Dénia ha solicitado la
colaboración de diversas
entidades y colaboradores de la
institución, para poder
localizar visualmente el posible
emplazamiento de vestigios de la
nave, in situ y sumergidos, con
el fin de asegurar la presencia
visual de otros restos del pecio
y tramitar la solicitud de
asistencia técnica al Centro de
Arqueología Subacuática de la
Comunidad Valenciana, para la
realización de una intervención
arqueológica subacuática que
implemente la información que
nos ha ofrecido, en este caso,
la fuerza del imprevisible mar”.
Oceana reclama
protección real para
más de 400 especies
marinas europeas
La Directiva
Hábitats, la
herramienta
legislativa más
importante de la UE
en materia
medioambiental, sólo
protege 16 especies
marinas o grupos de
ellas
Oceana
pide la protección
eficaz para más de
400 especies marinas
europeas a través de
su inclusión en el
Catálogo Español de
Especies Amenazadas
y en la Directiva
Hábitats, la norma
legislativa
medioambiental más
importante de la
Unión Europea. En su
informe Especies
amenazadas, la
organización
internacional de
conservación marina
presenta un estudio
pionero que unifica
por primera vez los
listados de todos
los convenios
internacionales*,
con el fin de
alertar sobre la
descoordinación que
existe entre ellos y
la falta de
conocimientos
científicos sobre el
medio marino.
El año 2010, como
Año Internacional de
la Biodiversidad, no
debe dejar a un lado
el medio marino. La
representatividad de
especies marinas
protegidas en Europa
y en España es
minúscula. La
Directiva Hábitats
recoge alrededor de
1.182 especies, de
las que solo 14, más
dos taxones, son
marinas. El Catálogo
Español –actualmente
en proceso de
revisión– tiene 39
entre las más de 600
que incluye.
Ricardo Aguilar,
Director de
Investigación de
Oceana Europa,
explica que “las
amenazas que afectan
a las especies
marinas son
múltiples, desde la
sobrepesca hasta el
cambio climático.
Esto, sumado al
desconocimiento que
hay sobre los
océanos, nos obliga
a tomar medidas
inmediatas en la
conservación de
especies conocidas y
a aplicar el
principio de
precaución en
aquellas sobre las
que no hay datos.
Por ello, no es
admisible en ningún
caso dar marcha
atrás, como pretende
la reciente
propuesta de
descatalogación de
especies en las
Islas Canarias
presentada por
Coalición Canaria”.
Además de ser
imprescindible
aumentar el
conocimiento
científico, hay gran
desproporción entre
especies marinas y
terrestres en los
listados de los
distintos convenios.
La Lista Roja de la
Unión Internacional
para la Conservación
de la Naturaleza
(UICN) clasifica
45.000 especies de
animales y plantas,
pero solo un 5,6%
son del mar y de
éstas, casi un
tercio aparece en la
categoría de Datos
Insuficientes.
Muchas de las
especies que sí son
evaluadas carecen
después de
protección bajo la
Directiva Hábitats.
Es el caso del mero
(Epinephelus
marginatus), que
está En Peligro; del
cazón (Galeorhinus
galeus) y el bacalao
(Gadus morhua),
ambos clasificados
como Vulnerables
debido a la fuerte
explotación
comercial.
Científicos de
14 países
reconstruirán la
historia de los
casquetes
polares
Un
equipo
de 29
científicos
de 14
países
forman
parte de
una
expedición
a la
Antártida
que
realizará
perforaciones
profundas
en el
continente
helado
con el
objetivo
de
reconstruir
la
historia
de los
casquetes
polares
La
expedición,
liderada
por el
Consejo
Superior
de
Investigaciones
Científicas
(CSIC),
forma
parte
del
Programa
Internacional
de
Perforación
Integrada
de los
Océanos.
Según la
información
facilitada
por el
CSIC, la
geóloga
española
Carlota
Escutia
lidera
esta
investigación
multinacional,
en la
que los
científicos
tratarán
de
reconstruir
la
historia
del
casquete
polar
antártico,
formado
hace 34
millones
de años.
Su
conocimiento
permitirá
valorar
la
estabilidad
del
casquete
polar
durante
episodios
de
elevadas
temperaturas
y altas
concentraciones
de
dióxido
de
carbono
ocurridos
en el
pasado,
y
conocer
y
calcular
así su
resistencia
en el
actual
escenario
de
cambio
climático.
Para
ello,
los
científicos
que
componen
la
misión
realizarán
hasta el
próximo
mes de
marzo
una
serie de
perforaciones
en pozos
marinos
de hasta
1.400
metros
de
profundidad
para
obtener
muestras
que
contengan
la
evolución
completa
del
casquete
desde su
origen.
El
equipo
que
lidera
Escutia,
la
primera
española
que
dirige
una
expedición
de estas
características,
viaja a
bordo
del
buque "Joides
Resolution",
uno de
los
barcos
que
conforman
el
Programa
Internacional
de
Perforación
Integrada
del
Océano (IODP,
en sus
siglas
en
inglés).
El IOPD
es un
consorcio
de
investigación
internacional
dedicado
al
análisis
de la
historia
de la
Tierra a
través
del
estudio
de los
sedimentos
marinos
y forman
parte
del
mismo un
total de
22
países,
entre
ellos
España.
La nave
partió
el
pasado
día 3
desde
Wellington
(Nueva
Zelanda)
y se
dirige
hacia el
territorio
Wilkes,
en la
parte
oriental
de la
Antártida,
al sur
del
océano
Índico.
Según la
misma
fuente,
es la
primera
vez que
se
realizan
perforaciones
en este
sector
del
continente;
en los
últimos
15 años,
se han
desarrollado
dos
expediciones
de este
tipo,
una en
la
Península
Antártica
y otra
en la
bahía de
Prydz.
El viaje
concluirá
el
próximo
9 de
marzo en
Hobart,
la
capital
de la
isla de
Tasmania
(Australia).
La
expedición
ha
comenzado
las
perforaciones
en el
primero
de los
cinco
pozos
marinos
que
estudiarán
(el
WLRIS-07),
donde
pretenden
llegar
hasta
una
profundidad
de 900
metros.
En
total,
los
investigadores
trabajarán
con
profundidades
que
oscilan
entre
los 500
y los
4.000
metros,
y una
vez
alcanzado
el suelo
marino
se
realizarán
perforaciones
de entre
200 y
1.400
metros.
Las
muestras
se
analizarán
en el
propio
barco
para
determinar
sus
diferentes
componentes:
microfósiles,
partículas
o campo
magnético
terrestre.
"El
objetivo
es
reconstruir
partes
de la
historia
de la
evolución
del
casquete
de hielo
antártico
desde su
formación,
hace
unos 34
millones
de años,
hasta la
actualidad",
ha
señalado
la
geóloga
española.
Según
Carlota
Escutia,
la
historia
de la
estabilidad
del
casquete
es de
gran
importancia
para la
sociedad,
ya que
las
variaciones
en su
extensión
y
volumen
afectan
al nivel
del mar
y a la
circulación
oceánica
y la
evolución
de la
biosfera.
Las
mismas
fuentes
han
recordado
que los
modelos
climáticos
actuales
apuntan
a que la
transición
de una
Tierra
cálida
(sin
casquetes
de
hielo) a
una
Tierra
fría se
originó
por un
descenso
en la
concentración
de
dióxido
de
carbono
en la
atmósfera.
"Dada la
tendencia
actual
de
incremento
de gases
de
efecto
invernadero
y el
correspondiente
aumento
de las
temperaturas
globales,
tanto
atmosféricas
como
marinas,
estudios
sobre la
estabilidad
de los
casquetes
de
hielos,
como
éste,
resultan
prioritarios",
ha
concluido
la
investigadora,
según la
información
facilitada
por el
CSIC.
Descubren primer coral que se nutre de medusas adultas
Un equipo científico israelí ha descubierto y fotografiado en el Mar Rojo el primer tipo de coral que se alimenta de medusas
Jerusalén, Israel- Un equipo científico israelí ha descubierto y fotografiado en el Mar Rojo el primer tipo de coral que se alimenta de medusas de su mismo tamaño, en un ejemplo de ventaja evolutiva en un medio afectado por el calentamiento global.
"Es un fenómeno bastante extraordinario que supera todo lo que sabíamos sobre corales desde hace cien años", explicó a Efe Omri Bronstein, uno de los autores del descubrimiento.
El coral en cuestión es el Fungia Scruposa, compuesto de un gran pólipo de unos treinta centímetros de diámetro y que es solitario; es decir, que no forma colonias, como hace la mayoría.
Sus 'víctimas' son medusas comunes (Aurelia Aurita), como las que pueblan la mayoría de océanos del planeta y consideradas hasta ahora alimento sólo de predadores como peces o tortugas.
El proceso de captura dista notablemente del movimiento raudo con que una rana captura una mosca o un león ataca a una gacela, sino que dura muchas horas.
"Durante la hora que estuvimos sumergidos no vimos prácticamente ningún cambio en el acto de absorción de la medusa", admite Bronstein, estudiante de doctorado en el Departamento de Zoología de la Universidad de Tel Aviv.
Los corales reciben su energía generalmente de dos fuentes: la ingesta de plancton (incluido quizás medusas microscópicas) y los productos que le proporciona la fotosíntesis, que no efectúan ellos, sino unas algas con las que mantienen una relación mutualista y que aportan los vistosos colores que atraen a tantos submarinistas.
Por ello, los autores del estudio, publicado el mes pasado en la revista científica "Coral Reefs" bajo la dirección del profesor Yossi Loya, de la universidad de Tel Aviv, creen que este tipo de coral ha desarrollado una habilidad para obtener una fuente adicional de proteínas que le confiere una gran ventaja evolutiva respecto a otros corales pólipos.
"Otros cnidarios (un filo de celentéreos provistos de células urticantes que abarca pólipos, corales o medusas), como la anémona Entacmaea medusivora, en Palau, han sido vistos alimentándose de medusas. Pero, a diferencia de la Fungia Scruposa, se trata de anémonas marinas constantemente rodeadas de su presa y carentes de endosimbióticos fotosintéticos", apunta el artículo.
Bronstein cree que el cambio tiene especial importancia en un contexto de aumento en frecuencia e intensidad de los brotes estacionales de medusas, un fenómeno generalmente asociado al calentamiento global.
Este mismo tipo de coral ya había asombrado a los científicos por su adaptabilidad sexual, que le permite tornarse varón o hembra en función de la estación.
Ahora los propios investigadores se preguntan además cómo un organismo con movilidad limitada (no está pegado al fondo marino), como este tipo de coral, puede atrapar medusas.
"Los corales, como por ejemplo las tortugas, tienden a irse hacia el fondo cuando están cansadas o en el ocaso de su vida. Creemos que en un espacio donde hay miles y miles de medusas algunas simplemente se acaban posando sobre la boca del coral", señala el experto.
A esto se suma que las medusas no han desarrollado aún una respuesta evolutiva a esta nueva amenaza, fotografiada el pasado marzo en un observatorio marino en el Golfo de Aqaba, una especie de triángulo fronterizo entre Israel, Egipto y Jordania.
"Quizás dentro de miles de años las medusas generarán un instinto defensivo. Hasta entonces se trata de un gran avance para este tipo de coral", concluye Bronstein.
Playas de grava
tienen atrapado petróleo
del Exxon Valdez
Mary
Pemberton Anchorage
-
Alaska, EE.UU.
|
Un
profesor de
ingeniería
descubrió la
razón por la
cual aún
permanece
una gran
cantidad de
petróleo
atrapado en
kilómetros
de playas de
grava
después de
20 años del
desastre del
buque tanque
Exxon Valdez
en el
estrecho
Prince
William.
Aproximadamente
75.700
litros
(20.000
galones) de
crudo
permanecen
en las
playas de la
región, de
tipo rocoso,
a pesar de
que se
esperaba que
los restos
de petróleo
-luego del
derrame de
41,64
millones de
litros (11
millones de
galones) al
naufragar el
buque- se
hubieran
biodegradado
y diluido
tras el paso
de algunos
años.
El problema
es que las
playas de
grava del
estrecho
Prince
William
están
atrapando el
crudo entre
dos capas de
roca, donde
las piedras
más grandes
se
encuentran
en la capa
superior y
las más
delgadas en
la de abajo,
de acuerdo
con Michael
C. Boufadel,
presidente
del
Departamento
de
Ingeniería
Civil y
Ambiental de
la
Universidad
de Temple.
El estudio
de Boufadel
fue
publicado el
domingo en
el portal en
internet de
la revista
Nature
Geoscience,
y
posteriormente
será
difundido en
la versión
impresa.
Boufadel
halló que el
agua de mar,
que pudo
haber
diluido y
disipado el
petróleo, se
trasmina al
nivel más
bajo de
grava a una
velocidad
1.000 veces
más lenta
que la del
nivel
superior.
Una vez que
el petróleo
se trasminó
al nivel más
bajo, las
condiciones
resultaron
óptimas para
conservarlo
ahí, agregó.
La fuerza de
las mareas
obró para
compactar un
poco más el
nivel bajo
de grava
fina, lo que
creó un
ambiente
casi libre
de oxígeno
con pocos
niveles de
nutrientes
que
disminuyeron
la capacidad
de que el
petróleo se
degrade.
"El petróleo
podría
ubicarse tal
vez un pie
(30
centímetros)
por debajo
de la
superficie
de la playa
y estaría en
contacto con
el agua de
mar con
mucho
oxígeno,
pero el
oxígeno no
llega hasta
allí",
indicó
Boufadel.
El
científico
descubrió
que la capa
superior de
la playa es
tan
permeable
que el agua
se trasmina
rápidamente
hacia el
interior.
Sin embargo,
la
permeabilidad
de la parte
más baja es
tan escasa
que el agua
no logra
penetrar a
gran
profundidad.
Boufadel
indicó que
su estudio
subraya la
susceptibilidad
de las
playas en
todo el
mundo a
sufrir
contaminación
por petróleo
a largo
plazo, sobre
todo en
latitudes
superiores,
donde las
playas
tienden a
ser una
mezcla de
arena y
grava.
"En momentos
en que el
calentamiento
global está
derritiendo
la cubierta
de hielo y
está
exponiendo
al Artico a
la
explotación
y transporte
de su
petróleo a
través de
vías
marítimas,
se
incrementará
el riesgo de
derrames
petroleros
en playas de
grava en
regiones de
altas
latitudes",
agregó el
estudio.
El Exxon
Valdez
naufragó en
el estrecho
el 24 de
marzo de
1989.
Canarias
insta al Estado a promover las
cartas arqueológicas de los
yacimientos subacuáticos de las
islas
La
directora general de Cooperación
y Patrimonio Cultural del
Gobierno de Canarias, Aránzazu
Gutiérrez, mantendrá en breve
una reunión con su homóloga en
el Ministerio de Cultura, María
Ángeles Albert, con el fin de
solicitarle que se pongan en
marcha las cartas de patrimonio
arqueológico subacuático en el
archipiélago.
Gutiérrez,
en declaraciones a Europa Press,
explicó que en estos momentos
Canarias no dispone de
competencias sobre el mar y que
ha de ser el Estado lleve
adelante el proyecto, si bien
"desde siempre" el Ejecutivo
regional ha mostrado su
disposición a cooperar en esta
materia, así como a obtener las
competencias sobre el mar.
Aránzazu
Gutiérrez habló además de un
encuentro anterior en Madrid en
el que se habló de la firma de
un acuerdo con la Armada para
que esta pudiera sacar adelante
el proyecto, sin embargo, "quedó
pendiente". "Nuestra intención
es que se pueda retomar este
tema. Es un asunto que nos queda
pendiente", concretó la
responsable canaria de
Patrimonio.
Hasta el
momento, sólo el Cabildo de Gran
Canaria ha logrado una
subvención para la puesta en
marcha de una de estas cartas,
concretamente en la zona de
Ingenio y el sur de la isla.
También en 1997 se llevó a cabo
en Santa Cruz de Tenerife una
prospección arqueológica para
tratar de localizar el pecio del
Fox, vinculado a la armada del
corsario británico Nelson.
Gutiérrez
recordó además la importancia de
este proyecto ya que de lo
contrario las islas quedarán
"fuera o atrás" en este tipo de
investigaciones "porque no
tenemos competencias".
"Queremos ver el estado de
conservación del patrimonio
subacuático, hacer las catas
oportunas y comprobar si hay
yacimientos en riesgo",
puntualizó la responsable de
Patrimonio.
En este
sentido indicó que buena parte
de las autonomías de la
Península ya ha puesto en marcha
la elaboración de estas cartas,
pero Canarias si no actúa el
Estado, "se quedará atrás o
fuera".
Un
sondeo para las obras
Ante la
pregunta de qué sucede con los
proyectos portuarios de Canarias
en donde se pueden ver afectados
pecios de alto valor histórico
--pues hay una amplia
bibliografía sobre hundimientos
de embarcaciones procedentes,
entre otros lugares, de
Inglaterra u Holanda--, la
directora general de Patrimonio
señaló que se obliga a hacer
sondeos para no dañar algún
barco hundido o algún 'tesoro'
arqueológico marino.
De ahí la
necesidad, de contar con las
cartas arqueológicas. "Si hay
zonas de riesgo o que haya algún
pecio o yacimiento subacuático,
debemos saberlo para actuar en
consecuencia" e incluso
planificar, argumentó la
nacionalista.
Reconoció,
sin embargo, las luchas entre
las obras y la protección del
patrimonio. "Normalmente el
patrimonio se ve como un enemigo
y una carga que impide otras
cosas. Esa mentalidad hay que
cambiarla", matizó Aránzazu
Gutiérrez.
Mueren
15
ballenas
piloto
al
quedar
varadas
en una
playa
neozelandesa
Expertos
indican
que es
probable
que los
calderones
persiguieran
un banco
de peces
hasta la
bahía y
que al
bajar la
marea
quedaron
atrapados
en las
playas.
Quince
ballenas
piloto (Globicephala
melas)
murieron
tras
quedar
varadas
en una
playa
cerca de
la
ciudad
neozelandesa
de
Christchurch
(Isla
del
Sur), a
pesar de
los
intentos
de
voluntarios
por
devolverlas
al mar.
Según
difundió
el canal
TVNZ,
medio
centenar
de
ballenas
piloto o
calderones
quedaron
atrapadas
en la
bahía de
Port
Levy
durante
la
noche,
aunque
se ha
logrado
salvar a
unas 35.
Mark
Simpson,
experto
del
grupo
Proyecto
Jonás,
explicó
que es
probable
que los
calderones
persiguieran
un banco
de peces
hasta la
bahía y
que al
bajar la
marea
quedaron
atrapados
en las
playas.
Las
aguas de
Nueva
Zelanda
forman
parte de
la ruta
que
hacen
las
ballenas
que se
dirigen
o
proceden
de la
Antártida.
La
ballena
piloto
es un
cetáceo
de
frente
abombada
y cuerpo
robusto
que
puede
alcanzar
los seis
o siete
metros
de
longitud.
Menos del
uno por
ciento de
los mares
europeos
está
legalmente
protegido
Madrid
- Menos del uno
por ciento de
las aguas
marinas europeas
están incluidas
en Áreas Marinas
Protegidas, pese
a que la ONU
requiere que al
menos el 10 por
ciento de los
mares de Europa
esté legalmente
protegido para
el año 2012.
Ante esta
situación,
Oceana ha
reclamado a la
UE, que presenta
hoy una nueva
Estrategia de
Biodiversidad,
que frene la
pérdida
exponencial de
especies y
hábitats
marinos, así
como la
acidificación y
otros efectos
del cambio
climático, ha
informado la
organización
conservacionista
en un
comunicado.
Oceana ha
señalado que
tras el
"fracaso" de la
Cumbre del Clima
de Copenhague,
la UE afronta un
segundo reto:
cumplir los
compromisos
adquiridos en el
marco de la
Convención de la
ONU sobre
Biodiversidad
Biológica, que
establece el
objetivo del 10
por ciento de
las aguas
marinas
protegidas en
2012.
La organización
internacional de
conservación
marina ha
reclamado una
nueva política
europea de
biodiversidad
basada en
acciones y
resultados que
incluya la
rápida puesta en
funcionamiento
de las políticas
existentes.
Asimismo, ha
propuesto añadir
nuevos
objetivos, como
una red de Áreas
Marinas
Protegidas que
cubra entre el
20 y el 30 por
ciento de los
mares europeos
una vez se
alcance el
objetivo del 10
por ciento
establecido por
la ONU.
Oceana ha
subrayado que la
protección de la
biodiversidad
marina en aguas
internacionales
y de la UE
presenta
"severas
deficiencias en
la actualidad,
lo que exige
acciones
inmediatas y la
puesta en marcha
de una reforma
basada en un
enfoque
ecológico y que
contemple los
ecosistemas en
su conjunto".
Por ello, ha
pedido a la
Presidencia
Española que
actúe con la
mayor
responsabilidad
posible para
conservar el
equilibrio
ecológico de los
mares y
restaurar y
conservar sus
recursos
ecológicos como
requisito previo
para el
desarrollo
económico y
social marino.
Oceana ha
recordado que,
según diversos
estudios, de
continuar la
tendencia
actual, en 2030
pueden haberse
perdido el 60
por ciento de
los arrecifes de
coral y vaciarse
los mares, dado
que la mitad de
las pesquerías
marinas están
completamente
explotadas, más
una cuarta parte
sobreexplotadas.
Se estima que en
Europa es
posible que el
50 por ciento de
los corales de
profundidad
hayan
desaparecido ya.
Otro estudio del
Programa de
Medio Ambiente
de la ONU
(PNUMA) de 2009
revelaba que en
2050 la
acidificación de
los océanos
puede haberse
incrementado en
un 150 por
ciento, cien
veces más
deprisa que la
experimentada en
los últimos 20
millones de
años.
Odyssey trata
de
retrasar la
devolución del
tesoro de "La
Mercedes"
La empresa
estadounidense
Odyssey ha apelado
ante el Undécimo
Tribunal de
Apelaciones de EEUU
contra la orden
judicial de un juez
de Tampa (Florida)
para que ponga en
manos de España un
tesoro valorado en
500 millones de
dólares.
Odyssey
ha apelado la orden
judicial que obliga
a la compañía a
poner en manos de
España el tesoro de
"La Mercedes".
"Hemos presentado
(la semana pasada)
nuestra apelación y
el próximo paso es
que el tribunal de
apelaciones fije una
sesión informativa,
aunque todavía no
sabemos cuándo
sucederá", indicó a
Efe Liz Shows,
coordinadora de
comunicación de la
empresa de
exploración
submarina.
Agregó que el panel
de jueces del
Undécimo Tribunal de
Apelaciones de EEUU,
con sede en Atlanta
(Georgia), no
emitirá su dictamen
sobre la propiedad
del tesoro
probablemente hasta
"bien entrado este
año, como muy
pronto". El pasado
22 de diciembre el
juez Steven D.
Merryday, del
distrito federal de
Tampa, ordenó que el
tesoro recuperado en
mayo de 2007 por
Odyssey en el lugar
del hundimiento de
la fragata española
"Nuestra Señora de
las Mercedes" fuese
devuelto al Estado
español.
La orden del juez
rechazó también las
pretensiones de Perú
de la propiedad de
los objetos
encontrados, la
mayoría monedas de
plata, al considerar
que todo lo
contenido en el
pecio rescatado en
el lugar del
hundimiento del
barco es de
soberanía española.
Merryday dio así la
razón al magistrado
Mark Pizzo, quien
recomendó en junio
de 2008 que se
entregara al
Gobierno español el
tesoro de medio
millón de monedas de
plata y oro, con un
peso de unas 17
toneladas, que
Odyssey rescató del
fondo del Atlántico.
En un comunicado,
Greg Stemm,
presidente de
Odyssey, expresó el
mes pasado su
convencimiento de
que "los aspectos
legales están
claramente" a favor
de la compañía, con
sede en Tampa, y
aclaró que la
decisión del juez no
afecta al resto de
sus operaciones. En
ese contexto,
consideró que
Merryday no aplicó
el "correcto
análisis legal sobre
la actividad
comercial" que
realizaba "La
Mercedes" en el
momento de su
hundimiento en 1804,
frente a las costas
del Algarve
(Portugal) por
barcos ingleses.
Uno de los ejes de
la impugnación de
Odyssey se
fundamenta en el
hecho de que "La
Mercedes" se hallaba
comprometido en una
misión de
"naturaleza
comercial" en el
momento de su
desaparición, lo que
legalmente anula el
principio de
inmunidad soberana,
según la compañía.
Edición exclusiva del famoso libro
de Eduardo Admetlla "La Llamada de las Profundidades"
Edición
especial del famoso libro de nuestro amigo
Eduardo Admetlla "La llamada de las
Profundidades". que dedicará y
firmará cada uno de los ejemplares a
cada comprador de esta exclusiva
edición que no se vende en
librerías. - Presenta un mayor
formato, enriquecido con nuevas e
inéditas fotografías. Entre ellas
hay algunas en las que muchos podrán
ver por primera vez, como era el
regulador patentado por Admetlla
antes de que Nemrod empezase a
fabricar este tipo de aparatos. Una
joya bibliográfica que no debería
faltar en ninguna biblioteca.
"La llamada
de las Profundidades" fue editada
por primera vez por la editorial
Juventud de Barcelona el mes de
marzo de 1957.
Fue el
primer libro escrito por un
escafandrista explicando en directo
sus vivencias y experiencias en el
inicio del buceo deportivo en España
y prácticamente en el mundo.
En el
curso de varios años, esta obra ha
sido reeditada por la misma
editorial en numerosas ocasiones y
formatos distintos hasta que
finalmente se consideró agotado su
potencial de ventas. Y así quedo
olvidado.
Pero en
realidad hoy actualmente unas nuevas
generaciones de escafandristas,
gente joven, y no tan joven, que
desean conocer a fondo el
apasionante Mundo Submarino, y a la
vez que se inician en este
maravilloso deporte, sienten
curiosidad e interés para conocer
las vivencias y aventuras de sus
pioneros.
Leyendo
"La llamada de las Profundidades"
las conocerán porque el autor de
esta obra fue precisamente uno de
esos pioneros...
Restaurar
cada cañón
hundido en la
ría del Eo
costaría 9.000
euros
Defensa y
Cultura tienen
la última
palabra sobre el
futuro de los
restos de dos
galeones del
siglo XVIII
Daniel
Gayoso
| Se han
convertido
en los
inquilinos
de más
renombre del
estuario del
Eo. Los
cañones de
dos galeones
españoles
hundidos en
1719 han
levantado
mucha
expectación
e interés en
los últimos
meses, lo
que ha
llevado al
Ayuntamiento
de Castropol
a seguir
insistiendo
en la
necesidad de
recuperarlos
para que
puedan
convertirse
en referente
turístico de
la comarca.
Una opción
que tienen
que decidir
los técnicos
de Cultura y
Defensa, los
dos
ministerios
que tienen
competencias
en los
restos de
las fragatas
El Galgo de
Andalucía y
el San
Francisco.
Desde la
dirección
general de
Patrimonio
Cultural del
gobierno
asturiano se
asegura que
recuperarlos
no es muy
difícil,
pero que su
restauración
y
mantenimiento
costaría
unos nueve
mil euros
por cañón.
Teniendo en
cuenta que
actualmente
hay unos 14
localizados
bajo las
aguas de la
ría, sacar y
restaurar
todos los
cañones
supondría un
desembolso
cercano a
los 125.000
euros.
El alcalde
de Castropol,
el
socialista
José Ángel
Pérez,
también es
consciente
de estas
cifras,
aunque
siempre ha
mantenido
que podría
ser factible
sacar a la
superficie
dos o tres
cañones e
instalarlos
en algunos
puntos del
concejo.
El
consistorio
astur aún no
ha recibido
ningún tipo
de
notificación,
al igual que
el
Principado
de Asturias,
sobre el
futuro de
los cañones,
aunque todo
parece
indicar que
permanecerán
bajo las
aguas de la
ría de
Ribadeo.
Seguirán
ocultos,
pero más
protegidos
que antes.
Desde el
pasado
verano, los
cañones y
los restos
de los
galeones
forman parte
del Libro
Verde del
Plan
Arqueológico
Subacuático,
documento
que recoge
todos los
hallazgos
logrados en
nuestro
país. Esta
catalogación
aporta más
protección y
seguridad a
los restos,
aunque la
intención
del gobierno
del
Principado
es que sea
aún mayor
incluyendo
los cañones
en la Carta
Arqueológica
del concejo
de Castropol.
Desde su
hallazgo
hace varios
años por
unos
submarinistas
de Figueras,
los cañones
han
desencadenado
en la
comarca una
gran
polémica.
En manos
del Estado
El gobierno
asturiano
fue el
primero en
interesarse
por el
yacimiento,
pero al poco
tiempo
aparecieron
en escena el
Ministerio
de Cultura y
la Armada
para
reclamar sus
derechos.
Finalmente
Cultura y
Defensa son
los que
tienen
competencias
en el
asunto, por
lo que ellos
serán los
que tengan
que decidir
si lo
cañones
contemplan
la ría desde
algún punto
de la costa
de Castropol
o, por el
contrario,
siguen
admirando la
belleza de
la ría desde
las
profundidades.
Lo cierto es
que son
muchos los
expertos que
descartan la
idea de
extraer los
cañones.
Han pasado
muchos años
y el estado
de las
reliquias no
es el idóneo
para
hacerlas
pasar por un
complejo
proceso de
extracción,
a lo que hay
que sumar lo
costoso de
la
restauración,
unos 9.000
euros por
cañón.
Esta
situación
lleva a
pensar que
la mejor
forma de
garantizar
esta
herencia del
pasado es
dejar los
cañones en
el fondo y
crear una
zona
museística
con paneles
y
recreaciones
que
expliquen a
la historia
de los
restos.
Una
investigadora del IEO dirige un
trabajo que cuantifica tres especies
de corales de profundidad
En el
cañón del cabo de Creus, a bordo
de un sumergible tripulado
La
investigadora del Centro
Oceanográfico de Santander del
IEO Covadonga Orejas ha liderado
un trabajo que, por primera vez,
ha cuantificado la distribución
y densidad de tres especies de
corales de profundidad en el
cañón del cabo de Creus a bordo
de un sumergible tripulado.
Según la
información facilitada por el
IEO, investigadores del
Instituto Español de
Oceanografía (IEO) y el Consejo
Superior de Investigaciones
Científicas (CSIC) han publicado
en la prestigiosa revista
'Marine Ecology Progress Series'
un trabajo en el que se
cuantifica por primera vez la
distribución y densidad de tres
especies de corales de aguas
frías en el cañón submarino del
cabo de Creus, así como el
impacto antropogénico que puede
afectar a estos organismos.
Mediante
dos vehículos, uno de ellos
operado por control remoto (ROV)
y el sumergible tripulado (JAGO,
IFM-GEOMAR) se ha llevado a cabo
el primer análisis cuantitativo
de la distribución y densidad de
tres especies de corales de
aguas frías en el cañón
submarino del cabo de Creus en
el noroeste del Mediterráneo.
Este
trabajo, liderado por la
investigadora del Centro
Oceanográfico de Santander del
IEO Covadonga Orejas y publicado
en el número de diciembre de la
revista Marine Ecology Progress
Series, muestra además los
impactos antropogénicos que
pueden afectar a estos
organismos y en este sentido,
los aparejos de pesca
abandonados, fundamentalmente
líneas de palangre, representan
el mayor impacto para estos
ecosistemas.
La
concentración de estos aparejos,
que en sus movimientos a la
deriva destruyen los frágiles
corales, es muy elevada,
llegándose a observar una línea
cada cuatro metros.
La
investigación se ha realizado en
el marco del proyecto europeo
HERMES y el proyecto del Plan
Nacional DEEP CORAL, ambos
liderados por el profesor de
investigación Josep Maria Gili
del Instituto de Ciencias del
Mar de Barcelona (CSIC).
CONOCER
EL MAR
El
Instituto Español de
Oceanografía (IEO) es un
organismo público de
investigación (OPI), dependiente
del Ministerio de Ciencia e
Innovación, dedicado a la
investigación en ciencias del
mar, especialmente en lo
relacionado con el conocimiento
científico de los océanos, la
sostenibilidad de los recursos
pesqueros y el medio ambiente
marino.
El IEO
representa a España en la
mayoría de los foros científicos
y tecnológicos internacionales
relacionados con el mar y sus
recursos. Cuenta con nueve
centros oceanográficos costeros,
cinco plantas de experimentación
de cultivos marinos, 12
estaciones mareográficas, una
estación receptora de imágenes
de satélites y una flota
compuesta por seis buques
oceanográficos, entre los que
destaca el Cornide de Saavedra,
de 1.100 toneladas de
desplazamiento y 68 metros de
eslora.
Las branquias podrían haber
aparecido por la necesidad del
intercambio iónico entre el
cuerpo del pez y el medio que lo
rodea, en lugar de por el
intercambio de gases.
La
evolución transcurre por caminos
impredecibles. Estamos
acostumbrados a creer que las
disposición de los órganos o su
arquitectura son perfectas, que
son el resultado perfecto de
millones de años de evolución
biológica. Pero esto no es así.
Todo fruto evolutivo es el
resultado de un compromiso entre
lo que se quiere lograr, y que
dotará de un mayor éxito
reproductor a la especie de
turno, y aquello de lo que se
parte.
Un organismo es como una casa
remodelada una y otra vez con el
paso de los años, con nuevas
habitaciones añadidas, algún
tabique menos en algún otro
sitio, una cocina convertida en
cuarto de baño, etc. Desde el
punto de vista biológico no se
derriba nunca la casa y se
construye otra desde cero, se
reutiliza lo que hay, incluso
para funciones distintas para
las que fueron concebidas en un
principio. A veces lo obtenido
no es tan perfecto como cabría
esperar.
Las alas de las aves fueron una
vez los brazos de algún
dinosaurio, y probablemente sus
plumas fueron diseñadas primero
como aislante térmico o en
rituales de apareamiento antes
que para el vuelo. Hay multitud
de ejemplos al respecto, ¿son
las branquias uno de ellos?
La lógica y los libros de texto
nos dicen que las branquias de
los peces surgieron o
evolucionaron para que los peces
(o sus ancestros) pudieran
respirar. Pero según nuevos
estudios realmente emergieron
para ayudar a mantener el
equilibrio químico u osmótico
con el ambiente.
Peter Rombough, de Brandon
University en Manitoba (Canadá),
y sus colaboradores así lo
mantienen en un artículo
publicado en Proceedings of the
Royal Society B.
Según la teoría aceptada
tradicionalmente las branquias
surgirían como estructuras muy
simples para ayudar en la
respiración en los antepasados
de los peces. Luego, según éstos
evolucionaban hacia seres más
activos debido a los hábitos de
depredación, se fue
incrementando el tamaño y
complejidad del sistema
branquial para así captar más
oxígeno del agua.
En la última década se han
propuesto teorías alternativas
en las que se decía que quizás
la mejor explicación para el
origen de estas estructuras
anatómicas habría que buscarla
en el equilibrio químico que el
pez debía de mantener con su
entorno. De este modo las
branquias primitivas ayudarían
al intercambio de iones de sodio
y potasio entre el cuerpo y el
agua. Cosa que sucedería, por
ejemplo, al cambiar de un
ambiente más marinos a otro más
fluvial o viceversa.
Esta función de intercambio
iónico la pueden llevar a cabo
las larvas a través de la piel o
los peces con estructuras
branquiales denominadas cestas
branquiales. Según Rombough se
acumulan las pruebas que apuntan
a que las branquias habrían
evolucionado para este menester,
haciéndose más complejas con el
tiempo y finalmente siendo
reutilizadas para el intercambio
de oxígeno.
Rombough y sus colaboradores han
estudiado la trucha arco iris,
que es un animal típico de
laboratorio, para aportar más
pruebas. La idea era ver si las
branquias sirvieron o no como
intercambiadores de iones en un
principio. Si esto fue así
todavía deberían retener parte
de esta facultad.
Colocaron las truchas en un
contenedor con dos
compartimentos, uno para la
cabeza donde están las branquias
y otro para la cola. Entonces
midieron los niveles iones y de
oxígeno en ambos sitios. Después
de 15 días las branquias estaban
intercambiando más iones que el
resto del cuerpo. Se necesitó
otros 10 días para que sucediera
lo mismo con el oxígeno. Esto
sugeriría que las branquias se
desarrollaron primero para el
intercambio de iones y luego
fueron “recicladas” para el
intercambio gaseoso.
Algunos investigadores apuntan
que sería interesante estudiar
los genes implicados para ver
qué genes aparecieron primero,
si los del intercambio de iones
o los relacionados con el
intercambio gaseoso, así como
estudiar peces con diseño más
primitivo como la lamprea o el
esturión.
Rombough apunta, por otro lado,
a la contaminación industrial
como una gran causa de
preocupación. La actividad
humana está envenenando las
aguas del mar con metales
pesados. Las larvas de peces,
que dependen de las branquias
para intercambiar iones con sólo
dos semanas de edad, pueden ser
mucho más vulnerables a este
tipo de contaminantes de lo
pensado. Si se bloquea el
intercambio iónico los peces
simplemente mueren.
Para marcar la ubicación de los pecios, quizá la parte más complicada de todo el proceso, Cultura ha tenido que recurrir a buques cazaminas de la Armada, dotados de sistemas de detección y rastreo, como el que fijó la posición del 'Reina Regente' (hundido frente a la costa de Barbate, en 1985, a causa de una tormenta). También acaba de incorporarse a la batalla el Servicio Integrado de Vigilancia Exterior (SIVE), dependiente del Ministerio de Interior, que a su tarea habitual de control del tráfico marítimo debe sumar ahora el encargo de ayudar a redactar un Atlas Arqueológico Submarino Nacional.
En el CAS de Cádiz han tenido ocasión de comprobar la eficacia de algunos de los nuevos procedimientos llamados a redefinir por completo los métodos que actualmente utilizan los arqueólogos para este mismo fin, como la aplicación de técnicas geofísicas de rastreo, utilizadas anteriormente con éxito en tareas industriales (búsqueda de petróleo); o el Equipo de Ecosondas Multihaz (una especie de variante mejorada del sónar), que durante 15 días barrió el fondo de la playa de La Caleta arrastrado por un barco y gracias al cual los especialistas pueden elaborar un mapa tridimensional de todo lo que hay bajo el agua. Se trata de escanear el fondo marino y levantar después un plano en relieve en el que se puede distinguir los restos de los pecios bajo el légamo.
El CAS trabaja además con la Universidad de Málaga en la puesta a punto de una novedosa técnica electroscópica de plasma inducido por láser, y colabora con la Unidad de Buceo Tecnológico de la UCA en una moderna línea de investigación bautizada como arqueometalurgia, que permite conocer la naturaleza química de los materiales localizados.
Según explicaba Carmen García de Rivera, la directora del centro, «los mejores resultados se derivan del uso combinado de todas esas técnicas, aunque somos plenamente conscientes de que aún queda mucho camino por recorrer, también en el campo de la innovación tecnológica».
Buceadores de
Estados
Unidos realizan
misión en busca
de la Atlántida
Un equipo de
buceadores
de Florida
se prepara
para
explorar
regiones
profundas
del suelo
marino en el
sur de
Bahamas, que
los
seguidores
de un
psíquico han
creído por
mucho tiempo
podría
llevar a la
mítica
civilización
de la
Atlántida,
informaron
autoridades
el martes.
David
Mcfadden -
San Juan |Desde
que el
psíquico del
New Age,
Edgar Cayce,
predijo hace
80 años que
algunos
vestigios de
la Atlántida
aparecerían
cerca de la
isla de
Bimini, sus
verdaderos
seguidores
han pensado
que el
terreno
submarino
podría
mostrar
evidencias
de la tierra
perdida,
descrita por
primera vez
en las obras
de Platón.
John Van
Auken, que
dirige el
proyecto
arqueológico
de la
Asociación
de
Investigación
e
Iluminación
dijo que la
organización
sin fines de
lucro,
fundada en
1931 por
Cayce, tiene
hasta 75.000
dólares en
su
presupuesto
este año
para
examinar las
formaciones
submarinas
que no
parecen
"naturales".
"Nuestra
verdadera
meta es el
descubrimiento
de una
cultura
avanzada
anterior a
la era del
hielo", dijo
Van Auken
desde
Virginia
Beach, donde
Cayce fundó
la
asociación
en una
colina con
vista al
Atlántico en
1931.
"Estamos
buscando
algo que
revele que
la humanidad
alguna vez
estuvo en un
nivel de
evolución
muy
avanzado".
Un equipo de
buceadores
técnicos de
Underwater
Explorers,
con sede en
Gainesville,
Florida, fue
contratado
para
explorar la
zona en unas
cinco
expediciones
este año.
Van Auken
dijo que la
primera
exploración
del 2010
deberá
realizarse
este mismo
mes.
Agregó que
los
buceadores
que contrata
la
asociación
son
escépticos,
pero para
Van Auken
esto es
bueno, pues
los devotos
de Cayce
quieren
"datos
duros" sobre
lo que
esperan
serían los
restos de
una
civilización
perdida.
Robert
Carmichael,
director del
equipo de
buceo y
director
general de
Brownie's
Marine Group,
con sede en
Fort-Lauderdale
dijo:
"Tendremos
un manejo
más
científico"
para
explorar el
escarpado
suelo marino
en la zona
que en
algunos
casos parece
ser un
"zigzag en
la cuesta de
una
montaña".
Los
bucceadores
descenderán
hasta 97
metros (320
pies) para
revisar el
terreno,
dijo
Carmichael.
Por siglos
varias
teorías de
la
Atlántida,
que combinan
lo místico
con lo cuasi-científico,
han
sostenido
que las
evidencias
del
"continente
perdido",
que
supuestamente
se sumergió
por un
cataclismo
cuando la
Era del
Hielo
terminó,
continúan
dispersas en
enormes
regiones del
suelo marino
y en las
regiones
remotas de
la tierra,
incluyendo
Egipto, la
Antártida,
la isla
griega de
Creta y
algunas
partes de
Sudamérica.
La
nave de
47
metros
de
eslora
se fue a
pique el
25 de
abril de
1715. -
Se
encuentra
sumergido
a ocho
metros
de
profundidad
-
El navío
sueco de
guerra,
se fue a
pique
durante
la Gran
Guerra
del
Norte
Berlín
(Alemania)
-
Arqueólogos
alemanes
han
descubierto,
en la
entrada
de la
bahía de
Kiel, al
norte
del país
y en
aguas
del
Báltico,
los
restos
del
buque de
guerra
sueco "Prinsessan
Hedvig
Sophia",
que se
hundió a
comienzos
del
siglo
XVIII.
La nave
de 47
metros
de
eslora
se fue a
pique el
25 de
abril de
1715,
durante
la Gran
Guerra
del
Norte,
en una
batalla
naval
entre
suecos y
daneses.
Ante la
superioridad
de las
fuerzas
marinas
danesas,
el
almirante
sueco
ordenó a
sus
fuerzas
hundir
sus
propios
buques
para
evitar
que
cayeran
en manos
del
enemigo.
Pese a
todo,
los
daneses
consiguieron
abordar
y
conquistar
la mayor
parte de
las
naves
suecas
antes de
que
pudiesen
ser
hundidas,
con la
sola
excepción
del "Prinsessan
Hedvig
Sophia",
el buque
insignia,
cuyo
rescate
fue
imposible
por los
graves
daños
sufridos.
Los
arqueólogos
marinos
de la
Oficina
de
Arqueología
del
estado
de
Schleswig-Holstein
consiguieron
liberar
la proa
y popa
de la
nave,
que se
encontraban
aprisionadas
por el
propio
lastre
del
buque,
informó
hoy un
portavoz
de dicha
institución.
Posteriormente
fueron
descubriendo
otros
restos
que
indicaban
el
origen
del
navío,
como
restos
de armas
y
calzado,
munición
para
mosquetes
de
plomo,
balas de
cañón de
hierro y
cristales
de
lámparas,
ventanas
y
botellas.
Los
restos
del
navío
sueco de
guerra
se
encuentran
sumergidos
a ocho
metros
de
profundidad
y las
autoridades
arqueológicas
de
Schleswig-Holstein
tienen
intención
de
seguir
trabajando
para
sacar a
la luz
mas
material
del
mismo.
30ª edición de los cursos de
Medicina Subacuática e Hiperbárica
El
MASTER en
MEDICINA SUBACUATICA E
HIPERBARICA
de la Universidad de Barcelon y
organizado por el CRIS-UTH
(desde 1980), otorga 30 créditos
(aproximadamente, 60 ECTS), y
consta de 9 Módulos que pueden
ser cursados de forma
independiente. Se trata pues de
un programa modular desarrollado
de acuerdo a las recomendaciones
de la Subcomisión Conjunta de
Docencia del
European Diving Technology
Committee (EDTC)
y del
European Committee for
Hyperbaric Medicine (ECHM)
y al programa de
Cooperation on Science and
Technology (COST-B14)
de la Comisión Europea. Este
programa respeta los llamados
acuerdos de Bologna en relación
a la compatibilidad con el
futuro programa europeo
unificado de formación en
Medicina Hiperbárica diseñado
por el ECHM.
OBJETIVO:
Introducción a la
Fisiopatología, y Clínica de
los trastornos asociados a
la actividad humana en medio
acuático y subacuático.
Capacitación para realizar
Exámenes de Aptitud Médica
para buceo deportivo o
recreativo, y
reconocimientos anuales de
buceo profesional, con
excepción del Examen de
Aptitud Médica inicial y la
Renovación Quinquenal, de
acuerdo con las
recomendaciones de la
Subcomisión Conjunta de
Docencia del European
Committee for Hyperbaric
Medicine y del
European Diving Technology
Committee (Class A,
ECHM/EDT
CANDIDATOS:
Licenciados en Medicina y
Cirugía. Titulados Superiores en
Ciencias de la Salud
equivalentes, procedentes de
otros países. Licenciados en
otras Ciencias Biomédicas
(Biología, Veterinaria,
Enfermería, Farmacia, Ingeniería
Biomédica, y titulaciones
similares). Deben redactar una
solicitud escrita exponiendo sus
razones y motivación. En los
casos en que se juzgue
necesario, se requerirá una
carta de presentación por parte
de alguna persona o institución
relacionada con la Medicina
Subacuática e Hiperbárica.
CONTENIDO
Módulo 1.
Fisiología ambiental (2 créditos
- 4 ECTS). Estudio en
profundidad de los mecanismos
fisiológicos de adaptación a
situaciones ambientales
especiales. Es un módulo
Presencial.
Módulo 2.
Medicina subacuática (6
créditos, 12 ECTS).
Etiopatogenia, fisiopatología,
clínica y diagnóstico de los
trastornos derivados de la
práctica del buceo. Es un módulo
Presencial.
Módulo 3.
Capacitación para médico
examinador de buceadores (1
crédito, 2ECTS).
Análisis de las normativas
nacionales e internacionales
sobre aptitud médica para el
buceo recreativo, deportivo,
profesional, científico,
técnico, y mediático, así como
criterios médicos de valoración.
Es preceptivo haber cursado el
módulo 2. Es un módulo
Presencial.
Módulo 4.
Soporte vital en medio acuático
y tratamiento inicial de los
accidentes de buceo (2 créditos,
4 ECTS). Protocolos de
intervención inicial y traslado
medicalizado de los accidentes
de buceo. Es un módulo
Presencial.
Módulo 5.
Medicina hiperbárica (4
créditos, 8 ECTS). Bases y
fundamento de la aplicación
terapéutica del oxígeno a
presión superior a la
atmosférica. Es un módulo
Presencial y es preceptivo haber
cursado el módulo 2.
Módulo 6.
Aplicaciones clínicas de la
Oxigenoterapia hiperbárica (2
créditos, 4 ECTS). Aplicaciones
clínicas de la Oxigenoterapia
Hiperbárica. Es un módulo
Presencial y es preceptivo haber
cursado los módulo 2 y 5.
Módulo 7.
Prácticas de Medicina
hiperbárica (4 créditos, 8 ECTS).
Se desarrollan en dos períodos.
El primero tiene lugar en CRIS-UTH
a lo largo de una semana
intercalada entre los cursos de
Medicina Subacuática e
Hiperbárica, Adicionalmente los
alumnos deben realizar un
segundo período en un Centro
homologado de Medicina
Hiperbárica. El objetivo de este
módulo es familiarizarse con los
aspectos más habituales de todo
centro de Medicina Hiperbárica,
desde la selección de pacientes,
a la aplicación del tratamiento,
y el seguimiento a largo plazo
de los resultados obtenidos.
Módulo 8.
Técnica de buceo (2 créditos, 4
ECTS). Familiarización con los
procedimientos y dispositivos
utilizados en el buceo con
escafandra, con especial
atención a su posible relación
con el desarrollo de accidentes.
Módulo 9.
Memoria-Proyecto (7 créditos, 14
ECTS). Período de prácticas en
un Centro de Medicina
Hiperbárica con programa de
docencia, reconocido por el
COMITE COORDINADOR DE CENTROS DE
MEDICINA HIPERBARICA (CCCMH).
NOTA : La
equivalencia del número de créditos
académicos que corresponden a
cada módulo, con el Sistema de
Transferencia de Créditos
Europeos (ECTS) debe entenderse
como aproximado y se facilita a
título orientativo.
NIVELES DE CAPACITACION DEL
PROGRAMA
Acreditación para realizar
reconocimientos de aptitud
médica para el buceo (Nivel 1-EDTC/ECHM)
: Módulos 2 y 3.
Médico
responsable de Centros de Buceo
deportivo, turístico o
profesional, sin ejercicio
profesional en Centros de
Medicina Hiperbárica (Nivel 2-EDTC/ECHM)
: Módulos 2, 3 y 4.
Ejercicio
profesional en Centros de
Medicina Hiperbárica con
capacidad para aplicar
tratamiento específico de los
accidentes disbáricos de buceo,
así como de otras enfermedades
no relacionadas con la actividad
subacuática, tributarias también
de Oxigenoterapia Hiperbárica en
cámara mono o multiplaza (Nivel
3-EDTC/ECHM y Class C)
y acceso al nivel 4-B-EDTC/ECHM
: Módulos 1-9 (MASTER completo)
DURACION
Para la
obtención del MASTER es preciso
haber cursado satisfactoriamente
los 9 módulos. La duración
recomendada del programa
completo es de dos años,
cursando en el primero los
módulos 1 a 4, y en el segundo
los restantes. No obstante cada
alumno puede distribuir el
programa según sus preferencias,
y cursar el número de módulos
que desee en años sucesivos.
Existe también la posibilidad de
cumplir con todo el programa en
un solo curso académico si se
completa la totalidad de las
materias dentro de las fechas
prefijadas. Los módulos 1 a 6
corresponden a cursos intensivos
que se imparten en los meses de
mayo-julio. Los demás módulos
deben llevarse a cabo a lo largo
de cada curso académico.
Hallan el casco
de un navío del
siglo VII antes
de Cristo y
parte de su
carga de marfil
y cerámica
-
Arqueólogos de
todo el mundo
rescatan uno de
los tesoros más
importantes de
la parte
occidental del
Mediterráneo
Hallazgo. Casco de un navío comercial fenicio del siglo VII Antes de Cristo y parte de su carga.
Yacimiento. Bajo de La Campana, frente a La Manga. En el entorno de Isla Grosa y El Farallón.
Investigación. Acuerdo del Ministerio de Cultura y el Institute of Nautical Archaeology de la Universidad A&M de Texas. Patrocina National Geographic y apoya la Consejería de Cultura.
Responsables. Juan Pinedo Reyes y Mark Edward Polzer.
LAS CLAVES
Los expertos creen que el barco tenía 15 metros y naufragó durante una travesía de Cádiz a un poblado de Guardamar
José Alberto González - Cartagena | Sepultado bajo rocas y arena, respetado por temporales y naufragios, ajeno al desenfreno urbanístico desatado a pocos metros en las últimas décadas, y apenas maltrecho por la mano del expolio, un tesoro fenicio de valor incalculable ha permanecido sumergido durante siglos frente a la costa de La Manga. Ahora, más de 2.600 años después, arqueólogos de once países están sacando a la luz esas riquezas ocultas en la costa de la Región de Murcia. Y no dejan de asombrarse con las maravillas de esa civilización perdida que guarda el yacimiento del Bajo de la Campana: un barco comercial con una carga de colmillos de marfil de elefantes africanos, ámbar y cuantiosas piezas de cerámica.
Según ha sabido 'La Verdad', este importante hallazgo de arqueología submarina ha sido guardado en secreto durante los últimos tres años por el equipo dirigido por el investigador español Juan Pinedo Reyes y el estadounidense Mark Edward Polzer.
Su proyecto está financiado por la organización de divulgación científica National Geographic, a partir de un acuerdo de colaboración entre el Ministerio de Cultura de España y el Institute of Nautical Archaeology de la Universidad A&M de Texas (Estados Unidos).
Los arqueólogos tienen el apoyo del Gobierno a través del personal y las instalaciones del Museo Nacional de Arqueología Subacuática de Cartagena (Arqua) y de la Comunidad Autónoma de Murcia mediante los permisos de excavación de la Consejería de Cultura.
Las tareas en el entorno de Isla Grosa y la isla de El Farallón, que están protegidas por el Servicio Marítimo de la Guardia Civil y la Capitanía Marítima, se han llevado a cabo hasta ahora en tres fases durante los últimos tres veranos. En junio, julio y agosto, profesionales y estudiantes de España, Estados Unidos, Turquía, Australia, Nueva Zelanda, Inglaterra, Grecia, Suecia, Francia, Holanda e Italia han extraído 1.400 piezas y fragmentos depositados en el fondo marino por el hundimiento del navío.
Además, en la última campaña de prospecciones los arqueólogos encontraron un fragmento significativo de la madera del casco de la nave, que datan del siglo VII Antes de Cristo (A. C.), en concreto entre el año 620 y el 600 A. C. Su objetivo es ponerlo al descubierto de forma íntegra el próximo verano para estabilizarlo y en su caso trasladarlo a tierra.
El doble de los de Mazarrón
La relevancia del hallazgo viene dada por el excepcional cargamento localizado ya y el que se espera extraer, así como por los cálculos sobre las dimensiones que puede tener el navío.
Así, frente a los ocho metros de longitud de los pecios fenicios de la misma época hallados en Mazarrón, el pecio de La Campana puede medir unos quince metros.
«Hemos documentado una parte mínima del yacimiento, por lo que las perspectivas para las siguientes campañas son inmejorables. Este yacimiento ya es de por sí uno de los mayores y más importantes hallazgos de la arqueología clásica en el Mediterráneo Occidental por la diversidad, riqueza y abundancia de los materiales que transportaba. Además, nos ofrece una visión única de las transacciones y del comercio marítimo fenicio», asegura el buzo y arqueólogo submarino Juan Pinedo.
En relación con la carga, el Museo Arqua custodia ya en sus almacenes tanto materias primas, como cerámica, elementos suntuarios (de lujo) y alimentos. Los arqueólogos tienen ya más de una decena de colmillos de marfil de 70 a 150 centímetros de longitud procedentes de elefantes del norte de África ya extinguidos, con inscripciones en alfabeto fenicio; y más de 200 lingotes de estaño, muchos lingotes de cobre y piedras de galerna (plata y plomo).
National Geographic
Los expertos patrocinados por National Geographic tienen también ánforas con restos de pescado, platos, lucernas, cuencos, urnas, ungüentarios, peines, ámbar, un pedestal de piedra, un antebrazo de bronce de una cama, mangos de un cuchillo de marfil, agujas de bronce o piñones. En cuanto al navío en sí, los expertos manejan como hipótesis que los marineros chocaron contra un frente de rocas. No lo vieron porque se eleva desde el lecho marino hasta poco menos de un metro y medio de la superficie.
El navío habría salido del importante puerto de Cádiz, adonde habría llegado la mercancía: el marfil desde el asentamiento norteafricano de Lixus, el ámbar desde la zona de Lituania o Polonia, el estaño de Orense por la Ruta de la Plata (por Extremadura) y las cerámicas desde Málaga y la propia Cádiz.
El destino del barco, al que nunca llegó, habría sido el poblado de La Fonteta (Guardamar, Alicante) para aprovisionar a un taller y algún príncipe local. Otras conjeturas apuntan a una misión comercial con puerto final en Cartago (en la actual Túnez) o Fenicia (Líbano).
'Primeras
fotografías del 'Centauro', buque-hospital que naufragó en la
II
Guerra Mundial
Son
las primeras fotografías submarinas obtenidas del
Centauro un barco hospital que naufragó
en aguas australianas durante la Segunda Guerra
Mundial, concretamente en 1943. Dejó un balance de 268
muertos. Un equipo comandado por el 'cazatesoros' David
Mearns ha enviado un robot submarino a dos kilómetros
de profundidad para obtener las imágenes.
En las
fotografías se puede ver la cruz roja que llevaba
el barco pintado en su casco, y también su número de
identificación, el 47.
El Centauro se hundió frente a la costa de
Queensland torpedeado por los japoneses, según
asegura Australia, aunque Japón dice que las
circunstancias del naufragio nunca se aclararon. Sólo
sobrevivieron 64 personas.
El equipo de 'cazatesoros' localizó el barco el pasado
20 de diciembre, a unos 48 kilómetros al este de la isla
de Moreton y a una profundidad de dos kilómetros.
Tras una
primera inmersión, el robo submarino volvió a bajar para
obtener más fotografías, incluyendo una de la campana
del barco y otra de una escotilla por la
que pudo huir un superviviente justo antes del
hundimiento de la nave.
Australia ha pedido formalmente al gobierno de Japón que
se disculpe de modo oficial por el naufragio.
Hace más de un año,
especialistas realizan trabajos en 50 cenotes de zona del Banco Chinchorro, en
Quintana Roo, donde hubo descubrimientos importantes de la época pre-maya
Silvia
Hernández - Chetumal (México) | El Instituto Nacional de Antropología
e Historia (INAH) ejercerá este año poco más de millón y medio de pesos para
continuar con los trabajos de investigación acuática que viene realizando, los
cuales incluyen un inventario de barcos que naufragaron en los siglos XVI, XVII
y XVIII, así como importantes descubrimientos en cavernas y cenotes de la
entidad.
Su delegada, Adriana Velazco, recordó
que desde hace poco más de un año, un grupo de especialistas realizan trabajos
en poco más de 50 cenotes de zona del Banco Chinchorro, en donde se hizo uno de
los descubrimientos más importantes de la última década, ya que se localizaron
restos mayas más antiguos de América Latina.
“Aquí se localizaron estos restos de la
época pre maya; este hallazgo es uno de los más importantes a nivel
internacional y se obtuvo precisamente como parte de los trabajos de
investigación que llevamos al cabo en los cenotes de la entidad”, dijo.
Únicamente, comentó, se extrajeron las
muestras de los restos para determinar si se trataba de un tradicional
sacrificio de los mayas o bien los cuerpos simplemente fueron arrojados al mar.
La funcionaria indicó que para 2010,
gracias al financiamiento que obtuvieron del Consejo Quintanarroense de Ciencia
y Tecnología, podrán seguir trabajando en el inventario de cenotes,
principalmente los que se localizan en Punta Laguna, las Bahía de la Ascensión,
del Espíritu Santo y en Holbox, en donde ya se han realizado importantes
descubrimientos.
Comentó que hasta ahora, especialistas
del INAH han realizado investigaciones en cuanto menos 10 cavernas, aunque
consideró que pasarán muchos años “para que esto concluya”, en virtud de que en
cada exploración submarina se descubren nuevos cenotes que se interconectan.
Por otra parte, dio a conocer que se
tiene un gran avance en el inventario de barcos y naufragios de los siglos XV,
XVI y XVII.
“Aquí lo que estamos determinando es la
actividad comercial que realizaban con la entidad, el tipo de productos que
podrían transportar, sobre todo maderas preciosas, por lo que en breve se darán
a conocer los detalles”.
Jesús
García Calero -
Madrid |
Las tormentas que
hacen naufragar las
naves no tienen la
última palabra. En
arqueología
submarina es natural
que los arqueólogos
vuelvan a la
superficie con
historias que
contar. Algo así
puede decirse del
Museo Nacional de
Arqueología Marítima
de Cartagena (Arqua).
Obligado por una
sentencia de la Sala
6ª del Tribunal
Superior de Justicia
(TSJ) de Madrid, el
Ministerio de
Cultura está
obligado a reponer
como director a Iván
Negueruela, que fue
cesado de la
dirección del Arqua
en enero de 2006,
siendo ministra
Carmen Calvo, según
ha sabido ABC de
fuentes judiciales.
El prestigioso
arqueólogo recurrió
el cese por
considerarlo ilegal
y cuatro años
después la Justicia
le da la razón, por
lo que el Ministerio
que hoy dirige
Ángeles González-Sinde
ya ha dispuesto su
reincorporación al
cargo.
Según parece, la
semana pasada un
alto funcionario de
Cultura se desplazó
al Museo Nacional de
Cartagena para
informar a los
trabajadores de la
reposición de
Negueruela y de que
el actual director,
Rafael Azuar,
originalmente
funcionario de la
Diputación de
Alicante, que
sustituyó a
Negueruela en 2006,
cesó ayer, 10 de
enero, para volver a
su administración de
origen. Se da la
circunstancia de que
la salida de
Negueruela de la
dirección del Museo
de Cartagena
coincidió con la
intensificación de
las actividades de
Odyssey Marine
Exploration en aguas
del Estrecho.
Su reposición en el
cargo coincide con
el final del juicio
en Tampa contra
Odyssey y con la
inminente puesta en
marcha del Plan
Nacional de
Arqueología
Subacuática. El
convenio firmado
entre las ministras
de Cultura y Defensa
lleva ya 7 meses
paralizado por la
resistencia de
algunas Comunidades
Autonómas en la
participación de
buques de la Armada.
De hecho, en 1999
propuso al
Ministerio el Plan
Nacional de
Prospección del
litoral español de
lo que se hizo eco
el ABC, plan que
nunca llegó a
iniciarse. Por ello,
el principal reto de
Iván Negueruela será
intensificar los
trabajos del
Ministerio para
desatascar el actual
Plan Nacional.
Negueruela es doctor
en Arqueología por
la UAM. Bajo su
dirección, el Museo
excavó los dos
barcos fenicios de
Mazarrón, se
acometieron diversos
proyectos
internacionales con
la Unesco y con la
Unión Europea y
participó en la
Convención de la
Unesco para la
Protección del
Patrimonio Marítimo
(1997-2001).
Los arrecifes de coral son
cunas de la biodiversidad, actuando como motores que crean y
difunden especies a otros lugares.
Desde
que se empezaron a investigar científicamente los arrecifes
coralinos se descubrió que son los equivalentes oceánicos de las
selvas tropicales en cuanto a biodiversidad se refiere.
Ahora, un
nuevo estudio que ha tenido en cuenta el registro fósil no sólo
afirma que efectivamente esto es así, sino que además son el
origen de multitud de especies marinas, incluso de grupos como
las almejas o caracoles que se creía que habían originado en la
costa. De este modo los arrecifes coralinos serían la cuna de la
biodiversidad oceánica.
Hasta
ahora se creía que muchas especies que habitan los arrecifes
habían emigrado desde otros ecosistemas, como las aguas someras
de la costa, hacía esos bellos parajes.
Wolfgang
Kiessling, del Museo für Naturkunde (Berlin), así también lo
creía cuando inició esta investigación espoleado por estudios
anteriores. Tuvo que cambiar de idea cuando consideró las
pruebas que encontró.
Él y sus
colaboradores empezaron a estudiar fósiles de animales que
vivieron en el lecho marino, recopilando un amplio registro en
la literatura científica y añadiendo sus propios
descubrimientos. El estudio se remonta incluso a fósiles de hace
540 millones de años, cuando empezaba la vida animal compleja.
Se
centraron en el origen de 6615 géneros de invertebrados
basándose en qué tipo de ecosistema aparecieron por primera vez.
El estudio revela que 1426 de esos géneros se originaron en
ambientes coralinos, un 50% más que en las aguas someras
costeras.
Además,
comprobaron que los arrecifes contribuyeron a la diversidad de
otros hábitats, porque muchos miembros de los géneros originados
en los ambientes coralinos terminaron por emigrar a otros
ecosistemas distintos. De este modo, la mayor parte de los
géneros se originarían en los arrecifes y luego se expandieron a
otros hábitats. Se muestran además sorprendidos por este
resultado inesperado.
Los
autores descartan que el resultado sea un artefacto, ya que los
arrecifes son, en realidad, escasos. Si hubiera un sesgo en los
datos, éste iría en contra del resultado.
Por
razones desconocidas el fenómeno parece que tuvo una actividad
más acusada durante el Paleozoico, periodo que comprende el
inicio de la vida animal compleja. Especulan que quizás lo que
ocurrió después de ese periodo es que, al sembrar de especies el
resto de los ecosistemas, los arrecifes perdieron el monopolio
de cunas de la biodiversidad como lo habían sido en el pasado.
Según
otros expertos lo que hace que los arrecifes sean cunas de
diversidad es la variedad de nichos ecológicos, la variedad de
espacio físico, flujo de agua y oportunidades ecológicas que
ofrecen. Además, la competitividad por el espacio y la comida
producen una gran actividad evolutiva que crea nuevos nichos. Si
esta actividad es alta se abren breves ventanas de oportunidad
para surjan nuevas especies. Paradójicamente los arrecifes
coralinos son bastante vulnerables, al menos en la actualidad.
Otro
resultado importante es que los arrecifes no parece que ayudaran
a la recuperación después de las extinciones masivas, como la
que ocurrió al final del Paleozoico, y que eliminó al 90% de la
vida marina. Según Richard Aronson, del Florida Institute of
Technology y no participante en el estudio, esto se debería a
que el proceso de reconstrucción de los arrecifes es muy
difícil, pues éstos se quedan muy afectados después de ese tipo
de eventos, siendo incapaces de recuperar la anterior rica y
compleja biodiversidad durante mucho tiempo, pues primero deben
construir su propia viabilidad como ecosistema.
Puede que
precisamente los eventos de extinción en los arrecifes jugaran
un papel muy importante en las extinciones masivas,
contribuyendo al declive de todos los ecosistemas marinos.
Las
implicaciones de este estudio son claras. En la actualidad los
arrecifes de coral están en un proceso acelerado de degradación
y destrucción. Entre los problemas que sufren están el blanqueo
del coral, la acidificación del agua, la subida del nivel del
mar, su sobreexplotación, la pesca con veneno, la pesca con
dinamita, etc. Esto tendrá consecuencias a largo plazo desde el
punto de vista evolutivo para otros ecosistemas y para la
biodiversidad marina en general.
Cuando
perdemos un arrecife coralino no solamente estamos perdiendo uno
de los lugares más bellos que albergan vida sobre la Tierra,
sino que perdemos las oportunidades de recuperación de especies
ya condenadas a la extinción por la presente crisis de la
biodiversidad. Los expertos alertan sobre este asunto. Si la
degradación de los arrecifes modernos continúa se puede dar un
efecto dominó ecológico que afecte terriblemente al resto de los
ecosistemas.
No soplan vientos a favor de la compañía, que
atraviesa una delicada situación económica traducida en la pérdida de
valor de sus acciones. El mínimo histórico lo registró el 3 de noviembre
de 2009, con 1,38 dólares por título
El
pasado 23 de diciembre el juez Steven Merriday propinaba un nuevo
varapalo a Odyssey Marine Exploration (OME) al dictaminar que el tesoro
de más de medio millón de monedas de oro y plata (artefactos aparte) que
se custodia en las naves que posee la empresa en Tampa (Florida) desde
hace más de dos años debía volver a suelo español en un plazo de diez
días. La respuesta por parte de la compañía que dirige Greg Stemm fue
inmediata y anunció recurso contra la sentencia (para la que dispone de
30 días de plazo), lo que volvía a dilatar la resolución definitiva de
un conflicto que le enfrenta con el Gobierno de España desde 2007.
El
anuncio de la sentencia repercutía, una vez más, en la cotización de las
acciones de la empresa, que experimentaban una caída de 0,67% en el
Nasdaq ese mismo día, aunque el desplome estaba lejos de rozar el mínimo
histórico, que fue el 3 de noviembre de 2009. El pasado 5 de enero,
recién empezado el año y, según los más optimistas, a tres meses vista
del desenlace final, se rozó el umbral durante horas, aunque a lo largo
de la jornada fue remontando, situándose en 1,41. Cuando el 17 de mayo
de 2007 OME anunció el hallazgo de su imponente botín (por un valor
aproximado de 350 millones de dólares), su acciones se multiplicaron por
cuatro, y de valer 4 dólares ascendieron a 8,32 en un suspiro.
La
operación fue perfecta y la satisfacción del consejero delegado de
Odyssey no se hizo esperar. Sin embargo, la situación de bonanza tenía
fecha de caducidad y el desplome sobrevino cuando comenzó el juicio en
Tampa que enfrenta a la empresa cazatesoros con España: el 26 de junio
de 2007 el valor en dólares de cada acción era de 4,93 dólares. En el
verano de 2007, cuando dos de los barcos al servicio de la compañía, el
Ocean Alert y el Odyssey Explorer, fueron interceptados por la Guardia
Civil en aguas españolas y su capitán conducido a un calabozo, la
cotización volvió a hacer aguas y cayó hasta los 5 dólares en agosto
para experimentar un repunte a finales de octubre y llegar a los 7,77.
Balones de oxígeno
En 2008, la máxima cotización de la empresa se situó en 6,3. El año
registra altibajos y el anuncio en mayo de que el «Black Swam» (nombre
en clave del pecio hallado) es la fragata Nuestra Señora de las Mercedes
no ayuda a que mejore su cotización. El 18 de diciembre se produjo un
desplome importante, llegándose a cotizar a 2,69, muy lejos del máximo
histórico, que rebasaba los 8 dólares por acción. Odyssey no puede
perder tiempo y necesita un balón de oxígeno, porque los accionistas
muestran cierta intranquilidad. Comunica, así, a las autoridades
británicas el hallazgo de un nuevo navío, el «HMS Victory», engullido
por una tormenta en el Canal de la Mancha en 1744: la Bolsa es receptiva
y el pasado 6 de febrero (apenas una semana después del anuncio) su
valor se sitúa en los 4,35. No obstante, la caída más espectacular
estaba aún por llegar: el 5 de junio de 2009, una sentencia dictada en
primera instancia en Tampa recomienda la devolución del botín de La
Mercedes a España.
Su
traducción financiera es inmediata y asistimos a un desplome: la
cotización baja hasta los 1,84 dólares, aunque el mínimo histórico
vendría cinco meses después, el 3 de noviembre de 2009, al alcanzar 1,38
dólares la acción. El 23 de diciembre, cuando se conoce la sentencia de
devolución del tesoro en diez días el precio es de 1,47; un día después
baja dos décimas, hasta llegar al 6 de enero, en que las acciones están
a 1,39, sólo una décima por encima del mínimo. El juicio está pendiente
del fallo, que podría conocerse en el primer trimestre de 2010 y que, de
ser favorable a España, como todo parece indicar, puede llevar a la
compañía a complicar mucho su delicada situación financiera.
La cotización se dispara
Compañías cazatesoros como Odyssey Marine Exploration, Sovereign
Exploration Associates International y su filial Sea Hunt y Sea Research
Foundation son conscientes del elevado riesgo que entrañan sus
actividades, que reflejan en Bolsa cuál es la evolución y el
funcionamiento empresarial con independencia del funcionamiento del
mercado. Cualquier decisión por nimia que pueda parecer ha de ser
meditada por sus responsables, ya que el día a día de la compañía, como
queda reflejado en la «fiebre» del gráfico que ilustra la página, tiene
una repercusión bursátil casi instantánea y puede poner en peligro los
futuros proyectos de la firma que pilota Greg Stemm. Recordemos cómo
poco antes de hacer público el hallazgo del botín, las acciones de la
empresa no llegaban a los tres dólares (2, 91 el 1 de marzo de 2007).
Tres meses después su cotización se multiplicaba al llegar a los ya
mencionados 8,32.
Que
Odyssey no atraviesa uno de sus mejores momentos financieros es una
realidad incuestionable. A las fluctuaciones bursátiles hay que añadir
el dinero invertido en el proceso judicial: a los millonarios gastos del
pleito (los honorarios de los letrados, encabezados por David Bederman,
que, por cierto, ha dejado de representar a la empresa, son cuantiosos)
es necesario sumar el coste derivado del mantenimiento de los barcos (Ocean
Alert, Swift Secure y Odyssey Explorer), la puesta a punto de su
maquinaria –el ROV está tecnológicamente a la última– y la plantilla que
trabaja en OME. La crisis mundial tampoco la ha ayudado y su imagen
internacional, tras el litigio que mantiene con España, se ha resentido.
Próxima escala, Santo Domingo
La actividad de Odyssey Marine Exploration no cesa. El objetivo señala
ahora a Santo Domingo, donde las autoridades, más permisivas, no han
puesto impedimento a los trabajos de reflotación de un galeón que, según
los expertos, es español y que comenzaron en 1983. Hoy, la empresa de
Greg Stemm, asociada con Hispaniola Ventures, al mando de Bruce Webber,
está dispuesta a reemprender en este mes los trabajos de recuperación
del pecio, localizado en aguas del Atlántico, en las inmediaciones del
río Boba, provincia de María Trinidad Sánchez. Entre octubre y noviembre
se extrajeron los primeros objetos, entre ellos, la campana, fabricada
en 1693 y en la que figura la inscripción «Soli Deo Gloria», que
podría corresponder al nombre de la embarcación.
La arqueología
subacuática mexicana, punta de lanza en América
Latina
La
Subdirección de Arqueología Subacuática del Instituto
Nacional de Antropología e Historia cumple 30 años de su
creación
México
- La Subdirección de Arqueología Subacuática del
Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH)
cumple 30 años de su creación, no sólo sentando las
bases para el desarrollo de esta disciplina en
México, sino colocando al país como punta de lanza
en América Latina, por considerar el patrimonio
sumergido como un legado cultural y no como un
tesoro negociable.
Con motivo de la efeméride, a lo largo de 2010 se
llevará a cabo un amplio abanico de actividades,
entre las que destacan la edición de un libro
infantil y otras publicaciones de divulgación
científica.
Asimismo, se espera la reunión del Consejo
Consultivo para el primer trimestre del año en
Cartagena, Colombia, donde se encuentra el primer
museo de arqueología subacuática, que podría servir
de ejemplo para montar recintos similares en México.
El año pasado, México tuvo una activa participación,
junto con otros 20 países, para conseguir
importantes avances sobre este tema, en el seno de
la Organización de las Naciones Unidas para la
Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO). Uno de
ellos fue impedir la comercialización del patrimonio
cultural sumergido.
El pasado mes de diciembre se conformó el primer
Consejo Consultivo Científico y Técnico, que servirá
para establecer una cooperación internacional y
trasnferencia tecnológica, dar asesoría directa y
apoyar en la formación de cuadros humanos para la
investigación y protección del patrimonio sumergido,
principalmente a través de la no negociación con
buscadores de tesoro.
El Consejo quedó conformado por 11 especialistas del
más alto nivel en materia de arqueología y leyes,
entre los que se encuentra la investigadora del
Instituto Nacional de Antropología e Historia Pilar
Luna Erreguerena, pionera en el estudio del
patrimonio subacuático en México.
“La trayectoria científica de México, junto con su
postura siempre clara de ver los vestigios
sumergidos como legado cultural y no como tesoros
negociables, ha propiciado que sea punta de lanza
para Latinoamérica y que se haya ganado el respeto
de la comunidad internacional”, señala Luna.
Resalta que México es miembro de los consejos
internacionales del patrimonio cultural sumergido en
los que ella representa al país.
Entre éstos se encuentra el Comité Científico
Internacional de ICOMOS para la protección del
patrimonio cultural subacuático (ICUCH), que integra
a los especialistas más reconocidos en este campo.
La creación de este Consejo en México, según la
investigadora, permitirá a más estados adherirse y
se marcarán estándares con que se debe trabajar
respecto a estos vestigios, a fin de evitar la
intervención de los "piratas modernos" en busca de
tesoros hundidos, sin importar la destrucción de la
historia.
En este punto, Luna hace hincapié en que México
posee una riqueza subacuática importante, desde los
restos prehistóricos humanos y animales, pasando por
los prehispánicos hallados en los cenotes sagrados,
hasta los navíos y galeones hundidos que viajaban de
continente a continente.
Tan sólo en la barrera arrecifal del banco
chinchorro, en Quintana Roo, la Subdirección de
Arqueología Subacuática del INAH registró 68 sitios
en los que se han hallado vestigios que datan desde
el siglo XVI.
Japón desarrolla una cámara con forma de pez para grabar
la vida marina
Osaka
(Japón) | Es un pez, pero no es un animal. En
realidad, es un 'robot-pez', desarrollado por la
tecnología japonesa. Lo han construido en Osaka, y su
finalidad es grabar la vida marina porque en realidad es
una cámara, aunque probablemente ni los mismos peces se
den cuenta de la diferencia.
Observar a los
peces y la vida marina en general en su hábitat natural.
Eso es lo que van a hacer los científicos que iniciaron
este proyecto, gracias a las imágenes que les sirva 'Robofish',
al que se ve muy confortable en el agua, nadando de un
lado para otro.
'Robofish' funciona gracias a una batería de litio, pero
uno de los problemas que deben resolver es su autonomía
de trabajo. De hecho, se está desarrollando un prototipo
mucho más grande para poder trabajar en los océanos.
De momento, no obstante, el proyecto está en su fase
inicial porque quedan muchas variables por ajustar para
que 'Robofish' pueda comenzar su trabajo en el agua. Una
de ellas es el peligro de ser comido por un pez más
grande que no sea capaz de distinguirlo de un animal
real.
El Arqua confía en tener el tesoro de la fragata 'Nuestra Señora de las Mercedes', mientras en EE UU sigue el pleito de España y los cazatesoros - Piden al Gobierno exponerlo en el Museo Nacional de Arqueología Subacuática - Hay tres bazas: el Arqua es el referente estatal, ha sido clave en la sentencia a favor de España y tiene un ancla traída de EE UU - Los expertos admiten su temor a que las 500.000 monedas de oro y plata del siglo XIX acaben en algún museo de Madrid
José Alberto Gonzalez - Cartagena | Cuando, en 1804, frente a la costa de Portugal, un oficial de la marina inglesa exigió al almirante Bustamante que le permitiera inspeccionar la fragata 'Nuestra Señora de las Mercedes', el bravo oficial de la Armada Española no dudó en abrir fuego para defender a cañonazo limpio el rico tesoro del Virreinato de Perú que transportaba desde Lima hasta Cádiz. Estaban en juego no sólo el honor de la patria, que en ese momento paradójicamente estaba en paz con Inglaterra, sino también 500.000 monedas de oro y plata, entre otros bienes.
Doscientos seis años después, ni el Ministerio de Cultura se ha liado a cañonazos con la empresa cazatesoros Odyssey para recuperar la carga del navío expoliada por ésta del fondo marino en mayo del 2007, ni los responsables del Museo Nacional de Arqueología Subacuática (Arqua), ubicado en Cartagena, se liarán a su vez a intercambiar pólvora con los del Ministerio para que el tesoro recale en este centro. Pero, al igual que los especialistas de Cultura acaban de ganar una importante batalla en la guerra judicial con Odyssey en Estados Unidos (EE. UU.), los del Arqua usan todas sus armas de persuasión para que el Gobierno español exhiba el tesoro en el museo que él mismo construyó como referente nacional del patrimonio estatal sumergido en mares, ríos o lagos.
El juez Mark Pizzo, de Tampa (Florida), sentenció el pasado 23 de diciembre que la compañía norteamericana Odyssey Marine Exploration debía devolver a España en diez días la carga, valorada en 500 millones de dólares. En total son 17 toneladas de reales de plata y escudos de oro acuñados en el Virreinato del Perú.
El fallo reconoce las alegaciones españolas y concluye que el pecio corresponde al buque de guerra 'Nuestra Señora de las Mercedes', y no al 'Cisne negro', nombre dado por los 'piratas' estadounidenses; y determina que el lugar del hundimiento y todos los objetos hallados están bajo soberanía española.
No obstante, la empresa anunció la presentación de un recurso para hacer valer sus supuestos derechos sobre el hallazgo. Entre sus argumentos figuran el que no hay pruebas definitivas de que se trate del citado navío de la Armada y que, en todo caso, el buque estaba en una misión comercial y no militar cuando se hundió en el Océano Atlántico.
El caso es que mientras Odyssey mantiene bajo llave las riquezas en uno de sus almacenes de Florida y prosigue su pugna en los tribunales, desde el Museo Nacional de Arqueología Subacuática hacen ya valer sus galones ante el Gobierno de cara a la probable exposición al público de los restos a corto o medio plazo.
Rapiña inglesa y americana
Así lo admite el director del Arqua, Rafael Azuar: «Estamos esperanzados e ilusionados con la posibilidad de poder exponer estos tesoros en nuestro museo, pero hay que tener prudencia y seriedad porque la decisión no es nuestra, sino del Ministerio. Eso sí, mis compañeros del Arqua y yo aprovechamos cada foro de expertos al que acudimos y cada encuentro con el Ministerio para recordar que el Arqua sería el sitio idóneo para esta colección, porque somos el centro de referencia estatal y esta colección no debe disgregarse sino permanecer unida».
La aportación de los técnicos del museo cartagenero al informe presentado por el Ministerio de Cultura ante la Justicia estadounidense ha resultado vital para la victoria provisional lograda por España, y ésta es una baza que tal vez pueda aprovechar Cartagena.
En todo caso, Rafael Azuar se muestra comedido y cree que «lo más importante es que la Justicia está dando la razón a España reiteradamente», si bien debe resolverse el recurso de Odyssey y en su caso la forma en que entregaría las monedas a España.
El director del Arqua confesó que en todos los museos del país sobre patrimonio sumergido están «impacientes» por saber el desenlace de esta rocambolesca historia.
Precedente judicial
En tono optimista, Rafael Azuar aseguró tener constancia de que en el Gobierno central «ven con buenos ojos» la posibilidad de transferir los fondos a la ciudad portuaria. Este diario intentó sin éxito recabar la opinión del Ministerio.
Que el museo alberguen valiosas piezas del imperio marítimo con que un día España conquistó otros continentes no sería algo excepcional ni arbitrario. El museo acoge ya el ancla de un pecio español entregada por Estados Unidos.
Se trata del ancla de la fragata 'Juno', un navío expoliado junto con la fragata 'Galga' por la empresa cazatesoros Sea Hunter. La Corte Federal de EE. UU. reconoció los derechos legítimos del Reino de España sobre ambos navíos de la Armada en el año 2000.
La 'Juno', de 34 cañones, zarpó del puerto mexicano de Veracruz, pero se perdió varias millas mar adentro cuando iba a Cádiz en 1802, en la época del rey Carlos IV. La 'Juno' y la 'Galga' integraban los convoyes interoceánicos que España mantuvo desde el siglo XVI hasta la independencia de sus posesiones americanas en el siglo XIX.
La exposición del ancla «es un precedente jurídico importante y un ejemplo material de que el Gobierno apostó por Cartagena. Ojalá decida igual ahora», dice Azuar.
Para el arqueólogo y buzoJuan Pinedo, que lleva a cabo trabajos para instituciones españolas y es investigador asociado de la Universidad de Texas, el Arqua «tiene capacidad suficiente a nivel expositivo y de restauración de piezas» para acoger el tesoro de Odyssey.
Visión moderna
Además, considera que éste permitiría al museo incluir una visión de la arqueología moderna, ya que su colección actual está integrada por piezas de yacimientos clásicos, de la época fenicia a la medieval.
Juan Pinedo no oculta que uno de los obstáculos para que Cartagena disponga del tesoro es que el Ministerio decida abrir un museo en Madrid con estas piezas, en función de su «gran relevancia». Esta decisión chocaría con el hecho de que las piezas pertenecieron a un navío la Armada y ésta tiene una de sus principales bases en Cartagena.
Islas Caimán buscan buceadores contra peces invasores
George Town - Más de 300 buceadores han recibido licencias para pescar peces león rojos, en una carrera por impedir que la voraz especie invasora acabe con todos los alevines y peces pequeños de los famosos arrecifes de coral de las Islas Caimán.
DiveTech, una entidad de buceo en el territorio del Caribe Británico, botará una embarcación por semana específicamente para pescar a esta especie.
Además, los pescadores con licencia los recogen en viajes regulares en bote e inmersiones desde la costa.
"Les decimos (que) esto no es una inmersión de placer y que están cazando peces", afirmó Simon Dixon, un pescador de peces león e instructor de buceo con botella en DiveTech.
Por lo general, los buceadores trabajan por parejas con redes de plástico, guantes y en ocasiones palos para capturar a este pez, que tienen una gran cabeza, rayas blancas y es de un rojo parduzco y espinas venenosas. Si no se maneja con cuidado, el pez león puede causar una dolorosa picadura.
"Tienes que ir despacio y tener cuidado, y tienes que tratarlos con respeto. Hemos descubierto que son bastante listos. Así que si te mueves demasiado deprisa y asustas al pez, se acordarán de ti y cuando vuelvas a acercarte se retirarán inmediatamente", dijo Dixon.
El pez león rojo, nativo de los océanos Indico y Pacífico, no tiene predadores naturales en el Caribe y puede producir unos 30.000 huevos al mes. En cinco semanas, el pez puede consumir todos los alevines y peces pequeños de un arrecife, amenazando ese delicado ecosistema, explicó Mark Hxon, biólogo marino de la Universidad del Estado de Oregón.
(Reporte de Shurna Robbins; Traducido por Cristina Fuentes-Cantillana en la Redacción de Madrid; Editado en español por Juan José Lagorio)
Poco menos de 800 galeones reposan en el fondo de las aguas andaluzas, según informa la Fundación Internacional para la Protección del Arte. - Diversos expertos en la materia calculan que el valor total de estos tesoros arqueológicos asciende hasta los 116.000 millones de euros. - La Batalla de Trafalgar es un suceso histórico que ha llenado las aguas andaluzas de navíos naufragados.
Guilermo
Pedrosa
-
Granada
| Andalucía
cuenta
con
un
tesoro
arqueológico
de
valor
incalculable
bajo
el
agua.
Buques
hundidos,
estatuas
medievales,
cerámicas
y
otros
restos
yacen
en
el
fondo
marino
que
rodea
al
litoral
andaluz.
El
Centro
de
Arqueología
Subacuática
(CAS)
de
Cádiz
se
ocupa
de
la
documentación,
conservación,
estudio
y
difusión
de
estas
riquezas
históricas.
Carmen
García
Rivera,
directora
del
CAS,
explica
que
la
Batalla
de
Trafalgar,
que
tuvo
lugar
en
1805
cuando
los
aliados
intentaron
derrocar
a
Napoleón,
es
la
línea
de
investigación
principal
en
la
comunidad.
Así,
yacimientos
como
el
Bajo
de
Chapitel
(Cádiz)
cuenta
con
28
cañones
de
hierro
y
numerosos
restos
cerámicos
que
podrían
pertenecer
al
naufragio
del
'Bucentaure',
un
buque
que
participó
en
esta
contienda.
Por
otro
lado,
el
yacimiento
de
Punta
de
la
Mona,
en
Almuñécar
(Granada),
el
de
Los
Escullos-El
Águila
(Almería),
o el
de
Los
Santos
en
Benalmádena
(Málaga)
son
algunos
de
los
más
abundantes.
Este
último
ha
permitido
la
recuperación
de
estatuas
de
corte
clásico
que
representan
a
Dionisio,
Cupido
y
otras
divinidades.
A la
hora
de
estudiar
los
tesoros
que
se
encuentran
en
las
aguas
andaluzas,
los
científicos
se
tropiezan
con
un
dilema,
o
bien
extraer
los
objetos
del
fondo
para
su
mejor
datación
histórica
y
para
exhibirlos
en
museos,
o
bien
renunciar
al
conocimiento
histórico
en
favor
de
la
conservación
de
estos
restos
y
estudiarlos
in
situ.
En
ambos
casos
los
investigadores
precisan
de
una
tecnología
muy
sofisticada
para
localizar
y
estudiar
estas
reliquias
subacuáticas.
De
esta
manera,
el
investigador
de
la
Universidad
de
Málaga
Javier
Laserna
colabora
con
el
CAS
en
una
novedosa
técnica,
electroscopia
de
plasma
inducido
por
láser,
que
sirve
para
reconocer
el
fondo
marino
en
busca
de
tesoros.
«Esta
técnica
permite
detectar
la
presencia
de
elementos
y
determinar
su
concentración
y
abundancia»,
subraya
Laserna,
quien
añade
que
se
trata
de
«un
instrumento
único
en
su
especie
a
nivel
mundial»
y
muy
necesario
para
explorar
el
fondo
del
mar
sin
usar
técnicas
invasivas
que
puedan
llegar
a
deteriorarlo.
Por
otro
lado,
la
Unidad
de
Buceo
Tecnológico
y
Científico
de
la
Universidad
de
Cádiz
trabaja
en
una
moderna
línea
de
investigación,
la
arqueometalurgia,
que
sirve
para
investigar
la
naturaleza
química
de
los
materiales
encontrados,
un
aspecto
clave
para
datar
los
tesoros
hallados
o
descubrir
el
uso
que
tenían
en
el
pasado.
Además,
estos
conocimientos
ayudan
a
encontrar
la
mejor
manera
de
conservar
o
estudiar
in
situ
estos
objetos.
Patrimonio
sumergido
No
obstante,
una
de
las
tareas
más
importantes
de
cara
a la
labor
que
desempeñan
los
investigadores
que
buscan
y
estudian
reliquias
submarinas
es
la
documentación,
según
destaca
la
directora
del
CAS.
Es
decir,
la
identificación
y
evaluación
de
toda
la
información
procedente
del
patrimonio
arqueológico
sumergido
en
una
misma
base
de
datos
para
que
los
expertos
en
este
campo
puedan
compartir
los
resultados
de
su
trabajo.
Esta
fue
una
de
las
primeras
misiones
que
recibió
el
CAS
y se
trata
de
un
proyecto
abierto,
ya
que
los
expertos
no
paran
de
sumar
nuevos
datos
y
descubrimientos.
Para
esta
labor,
el
centro
andaluz
se
ha
centrado
en
los
restos
que
han
quedado
de
la
Batalla
de
Trafalgar,
y ha
realizado
una
primera
fase
para
localizar
y
analizar
las
diversas
fuentes
documentales
y
arqueológicas
que
pueden
ofrecer
información
de
dónde
se
produjeron
naufragios.
Una
segunda
etapa
en
la
que
se
han
llevado
a
cabo
diversas
campañas
de
prospección
geográfica
y
visual
en
estas
zonas
para
localizar
posibles
navíos
hundidos,
y
una
tercera
para
sondear
los
yacimientos
encontrados.
El
objetivo
es
saber
qué
regiones
son
más
ricas
y a
la
vez
más
vulnerables
a la
erosión.
La subsecretaria de Comercio para los Océanos y la Atmósfera de Estados Unidos, Jane Lubchenco, detalló que los científicos tomarán datos, muestras e imágenes del suelo, flora, fauna y temperatura, entre otras cosas.
"Empezaremos con áreas oceánicas indonesias con potencial y que no han sido exploradas antes. Confiamos en hacer muchos descubrimientos", añadió Lubchenco, según la edición digital del diario "Jakarta Globe".
La primera zona elegida son las islas Sangihe y el archipiélago de Talaud, frente a la costa norte de las Célebes, y esta primera operación concluirá en agosto.
Unos 1,6 millones de dólares costará la expedición, que empleará submarinos y equipamiento modernos de Estados Unidos.
En mayo del año pasado, un equipo de científicos descubrió un volcán submarino de más de 50 kilómetros de diámetro y 4.600 metros de altura sobre el fondo marino frente a la isla indonesia de Sumatra. EFE
Un equipo
científico
resuelve el
enigma de la
migración de los
manatíes
Los
investigadores
creen que lo
hacen para
evitar ataques
de depredadores
en la temporada
en que las aguas
están más bajas
El
misterio que
rodeaba la
migración de
los manatíes
desde aguas
superficiales
a otras más
profundas
podría haber
sido resulto
por un
equipo de
investigadores
brasileños y
británicos.
Se
desconocía
hasta este
momento el
motivo de
este
traslado,
considerado
como
"peligroso",
pero los
científicos
creen que se
trata de una
forma de
evitar
ataques de
depredadores
en la
temporada en
que las
aguas están
más bajas.
Entre los
meses de
octubre y
noviembre,
cuando las
aguas
descienden,
estos
animales
comienzan a
migrar a
través de
las rías.
Los
científicos
creen que
esta
migración se
debe a que
resulta muy
peligroso
para ellos
permanecer
en aguas
poco
profundas.
Si los
manatíes no
se moviesen,
quedarían
atrapados y
expuestos a
cazadores
como los
caimanes,
jaguares e
incluso
seres
humanos,
apuntan los
investigadores.
La revista "Zoology",
donde se ha
dado a
conocer este
hallazgo,
explica que
el manatí
amazónico o
"Trichechus
inunguis" es
un mamífero
grande que
se alimenta
de plantas y
vive en
aguas
dulces.
Debido a su
particular
forma, el
artículo lo
describe
como una
mezcla entre
una foca y
un
hipopótamo.
Esta especie
puede
encontrarse
sólo en la
cuenca del
Amazonas,
desde la
boca del río
hasta el
origen de
los
tributarios
de Brasil,
Colombia,
Ecuador,
Guyana y
Perú. En
concreto,
los
investigadores
de este
estudio
trabajaron
con las
especies que
habitan las
reservas de
Mamiraua y
Amana, en el
noroeste de
Brasil.
Estos
animales
consumen
plantas
acuáticas
por el
equivalente
al 8% de su
peso
corporal.
La acuicultura
marina será
fundamental para alimentar a los
9.200 millones que habitaremos en
2050
La acuicultura marina podría
aumentar su producción en
más de 20 veces para
mediados del siglo XXI.
-
El modelo actual de
pesquerías no es sostenible,
a largo plazo provocaría el
agotamiento de la pesca
Un equipo internacional
liderado por investigadores
del Consejo Superior de
Investigaciones Científicas
(CSIC) acaba de publicar un
estudio prospectivo que
revela que la acuicultura
marina resultará fundamental
para alimentar a los 9.200
millones de habitantes que
se espera que haya en el
planeta sobre el año 2050.
Según el grupo de expertos,
en el que han participado
universidades europeas e
investigadores de la FAO,la
acuicultura marina podría
crecer de 34 millones de
toneladas actuales hasta 600
millones de toneladas para
mediados de siglo, y suplir
así las carencias de la
agricultura y la ganadería,
dadas las limitaciones en la
disponibilidad de agua y
terreno fértil.
De acuerdo con el trabajo
que acaba de publicar la
revista "Bioscience", las
capturas en las pesquerías
sólo serían sostenibles a
largo plazo si se abandonan
prácticas como la producción
de harina de pescado, con la
que se alimenta a aves,
peces, ganado porcino,
vacuno y ovino, o la pesca
de grandes depredadores,al
tiempo que se incrementan
“notablemente” las áreas
protegidas como reservas
marinas.
El modelo actual de
pesquerías no es sostenible
y a largo plazo provocaría
el agotamiento de la pesca.
Frente a la agricultura y la
ganadería, la acuicultura
marina no consume enormes
cantidades de agua dulce. Si
bien los productos cárnicos
representan tan sólo el 3,5%
del total de alimentos, su
producción requiere el 45%
de la demanda de agua por la
agricultura.
Para Núria Marbà,
investigadora del CSIC y una
de las responsables del
proyecto: “La mayor ventaja
de la acuicultura marina es
que la producción de
proteína animal en el mar no
consume apenas agua dulce,
mientras que la ganadería
realiza un uso mucho más
intensivo del agua en
tierra. La producción de
alimento total se podría
maximizar si la producción
de proteína animal se
llevase a cabo
principalmente mediante la
acuicultura marina, lo que
permitiría duplicar la
producción de productos
agrícolas con la misma
cantidad de agua utilizada
en la actualidad en este
sector”.
El investigador del CSIC
líder del proyecto, Carlos
Duarte, avanza: “Alimentar a
9.200 millones de personas
con una dieta saludable es
un desafío de proporciones
colosales que sólo se podrá
afrontar con éxito
integrando la producción de
alimento en tierra y en el
océano.
Realizar esta integración de
forma inteligente requiere
planificación y su
regulación no se puede dejar
a un mercado cuyo
funcionamiento está afectado
por subsidios. Estos cambios
requieren de liderazgo
político y social, informado
por el mejor conocimiento
científico disponible”.
La acuicultura es asimismo
el sector de producción de
alimento que crece más
rápido, con un aumento del
7,4% anual, y que más se
diversifica en número de
especies, con un 3% anual de
nuevas especies
domesticadas.
“La expansión de la
acuicultura podría
constituir la siguiente
revolución en la
alimentación humana”, añade
Duarte.
Desafíos hacia una
acuicultura sostenible
El crecimiento sostenible de
la acuicultura en un futuro
pasa, según los
investigadores, por afrontar
varios desafíos. Para
empezar, habría que cerrar
el ciclo de producción,
eliminando la dependencia,
por un lado, de las
pesquerías, a través de las
harinas de pecado y, por
otro, de la agricultura, con
la proteína de soja
utilizada en algunos
piensos.
Para mejorar la calidad de
las aguas y su oxigenación,
este equipo científico
aconseja incrementar
notablemente la producción
de algas marinas, para su
uso en piensos, alimentación
humana o biocombustibles, lo
que puede contribuir a
reducir las emisiones de
gases de efecto invernadero.
Las granjas de algas, así
como las de bivalvos y otros
filtradores, mejoran la
calidad del agua y tienen un
efecto positivo para el
ecosistema.
El estudio también señala
que para minimizar el
impacto ecológico de la
acuicultura marina se pueden
desarrollar policultivos o
combinación de distintas
especies para reducir la
cantidad de deshechos. Esto
es: la granja de peces se
acompañaría de jaulas de
peces detritívoros sobre el
sedimento, que se alimentan
del material que se deposita
allá; la granja estaría
rodeada de un cinturón de
cultivos de moluscos
filtradores que limpian el
agua de partículas, y éste a
su vez de un cinturón de
algas que absorbe los
nutrientes (nitrato,
fosfato, etc.) que emite la
granja.
“La acuicultura marina tiene
la capacidad de convertirse
en una fuerza positiva en el
medio ambiente, mediante la
mejoría de la calidad de las
aguas y su oxigenación, a
través del cultivo masivo de
macroalgas, lo que puede
también contribuir a reducir
las emisiones de gases de
efecto invernadero a través
de su potencial como
biocombustible; y con
programas de recuperación,
mediante la suelta de
alevines, de especies en
peligro o amenazadas; así
como con la mejora de la
salud humana a través de los
beneficios de una dieta
equilibrada rica en
componentes de origen
marino”, resume Marbà.
Bolivia reclama a España
compartir las monedas de oro y
plata rescatadas por la empresa
Odyssey
Madrid
- A los tres días de conocerse
la sentencia del juez de
Florida, que ordenó la
devolución a España de las
500.000 monedas de oro y plata
halladas frente a las costas
de Portugal, por la empresa
cazatesoros estadounidense
Odyssey
Marine Exploration,
Bolivia reclama su derecho a
recuperar el contenido del
tesoro.
En
declaraciones a la prensa
internacional, Pablo Groux
ministro de Cultura boliviano
señalaba que su país expresó su
deseo ante el Gobierno español
y
Odyssey
Marine Exploration
de que un experto en numismática
identifique el origen del
hallazgo y que de confirmarse la
hipótesis sobre su procedencia
sea compartido con la Casa de la
Moneda potosina. El Gobierno de
Evo Morales afirmó que esperarán
al fin del proceso judicial para
establecer un pacto de cesión de
parte de las monedas, y espera
que se permita a un experto
certificar el origen de las
piezas, que supuestamente
tendrían los sellos de la Casa
de la Moneda de Potosi la misma
que acuñaba las monedas durante
la misma época del hundimiento
de la “Mercedes.
El
ministro de Cultura de Bolivia
afirmó que esperarán al fin del
proceso judicial para establecer
un pacto de cesión de parte de
las monedas, ya que algunos
expertos aseguran que tienen
«los sellos característicos de
la Casa de la Moneda de Potosí».
Por otro
lado las
acciones de
Odyssey
Marine Exploration,
caian un 5% tras conocerse el
fallo del juez de
Florida. A falta de unos días
para que concluya el año, las
acciones de la compañía en la
Bolsa de Nueva York han perdido
más de la mitad de su valor en
los últimos 12 meses.
El tesoro
valorado en 500 millones de
dólares, fue hallado en mayo de
2007 por la empresa Odyssey
frente a las costas de
Portugal, lugar donde en 1804
naufragó la fragata de la Armada
Española `Nuestra Señora de las
Mercedes`, que zarpó desde
Sudamérica con piezas que
habrían sido acuñadas en la Casa
de la Moneda potosina, en el
sureste de Bolivia, durante el
Virreinato del Perú. Durante la
colonización española Potosí
formó parte de la Audiencia de
Charcas que funcionó como base
de lo que hoy es Bolivia y que,
en ese entonces, conformaba el
Virreinato del Perú.