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 Año XXXI, nº XXXI - E

Marzo 2026

                    

 Marzo 2026 

 
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 La copia de seguridad del océano: así se digitalizan las profundidades

Pero en el siglo XXI, una revolución silenciosa conocida como fotogrametría subacuática ha cambiado este paradigma de forma fundamental. Ya no nos limitamos a excavar el pasado: lo estamos digitalizando in situ

Darko K. | El océano es un gran archivo silencioso. Durante milenios, se ha quedado con barcos, marineros y cargamentos enteros, encerrándolos en un entorno con altas presiones y poca luz que resulta inaccesible para la inmensa mayoría de los seres humanos. Recuperar estas historias mediante operaciones de salvamento y arqueología solía aparejar cierto grado de destrucción. Para aprender de un yacimiento, a menudo teníamos que desmontarlo, extrayendo los artefactos de su contexto para estudiarlos en la seguridad de un laboratorio seco o para presentarlos en museos. Una vez que una excavación o el rescate de los artefactos se completa, el yacimiento físico queda cambiado para siempre. Con frecuencia, el único registro que permanece es una serie de bocetos dibujados a mano, notas de campo, fotografías de áreas y objetos específicos.

Pero en el siglo XXI, una revolución silenciosa conocida como fotogrametría subacuática ha cambiado este paradigma de forma fundamental. Ya no nos limitamos a excavar el pasado: lo estamos digitalizando in situ. Mediante la creación de «gemelos digitales», es decir, de réplicas tridimensionales exactas de los pecios, podemos estudiar, compartir y preservar el patrimonio subacuático de la humanidad sin perturbar un solo grano de arena. Este salto tecnológico sigue un principio: utilizar la computación avanzada no para sustituir la experiencia humana, sino para ampliarla, haciendo visible lo invisible.

La evolución del ojo subacuático

Durante décadas, el registro subacuático fue una carrera contra el tiempo y la fisiología. Los buceadores, limitados por el suministro de aire y el riesgo de la enfermedad por descompresión, manejaban cintas métricas y pizarras, dibujando frenéticamente las líneas del casco en aguas turbias. En ocasiones, los resultados eran interpretaciones subjetivas, más que realidades objetivas. Aunque los pioneros en la década de 1960 experimentaron con la fotografía estereoscópica, el proceso requería pesadas estructuras mecánicas y cálculos que lo hacían inaccesible para la mayoría de los proyectos.

En la actualidad, la antigua cinta métrica ha sido sustituida por el sensor de una cámara digital con carcasa subacuática y por el algoritmo. La metodología moderna, a menudo denominada fotogrametría de visión por ordenador o Structure-from-Motion (SfM), permite a los arqueólogos convertir simples fotografías bidimensionales en modelos tridimensionales precisos. El software actúa como un cerebro digital, identificando puntos comunes a lo largo de miles de imágenes superpuestas —un remache, un percebe, una astilla de madera— y triangulando su posición en el espacio tridimensional.

El resultado es una «nube de puntos», un enjambre de millones de coordenadas digitales que forman una réplica perfecta y medible del pecio. Este cambio no es meramente técnico, sino que también tiene una dimensión filosófica, ya que consigue separar la recogida de datos del análisis de esos mismos datos. Al crear una réplica digital a escala 1:1, los arqueólogos pueden «abandonar el yacimiento» y continuar midiendo, analizando y formulando hipótesis desde la seguridad de sus escritorios, incluso décadas después de que el trabajo de campo haya finalizado. Esto reduce el tiempo que los buceadores deben pasar en entornos peligrosos al tiempo que mejora la cantidad y la calidad de los datos recuperados.

El proceso de digitalización de un pecio es una coreografía compleja de luz, movimiento y potencia de cálculo. Comienza mucho antes de que el buceador entre en el agua, con una metodología que exige un rigor absoluto para garantizar que el gemelo digital no sea solo una imagen atractiva, sino una herramienta científica.

Un ballet de luz y matemáticas

El entorno subacuático es difícil para los sensores ópticos. El agua absorbe el color, convirtiendo los rojos y amarillos vivos en un azul apagado y monótono a tan solo unos metros de profundidad. Además, la turbiedad puede confundir a los algoritmos, creando lo que se conoce como «ruido óptico».

Para contrarrestar todo esto, el arqueólogo digital moderno debe actuar como un buceador, un fotógrafo y un ingeniero a partes iguales. En la fase de adquisición se suele seguir un «patrón de cortacesped». Los buceadores nadan siguiendo trayectorias sobre el pecio planificadas, capturando imágenes con un grado de solapamiento del 60% al 80%. Esto último es de suma importancia, ya que el ordenador necesita ver cada objeto desde al menos tres ángulos diferentes para triangular su posición. Si se omite una sola zona, el modelo digital tendrá un hueco vacío, como un rompecabezas al que le falta una pieza.

La segunda variable es la iluminación. Para restaurar el color «real» del yacimiento y atravesar la penumbra, los buceadores transportan potentes flashes estroboscópicos montados en brazos conectados a la carcasa de la cámara. Estos sofisticados focos actúan como luz solar artificial, iluminando los restos durante una fracción de segundo. En yacimientos grandes, esta labor requiere trabajo en equipo: un buceador maneja la cámara mientras que otros actúan como «asistentes de iluminación», bañando de luz el acero de un casco para revelar detalles ocultos durante siglos.

Para garantizar la precisión, el equipo coloca dianas codificadas, marcadores geométricos distintivos, alrededor del yacimiento. El software reconoce automáticamente estos marcadores, que actúan como anclajes digitales y fijan el modelo en un sistema de coordenadas preciso. Esto es de vital importancia para monitorizar los cambios a lo largo del tiempo: si un pecio se deteriora o se desplaza debido a la degradación, el modelo a escala lo revelará.

Cuando los buceadores salen a la superficie, el trabajo se traslada a estaciones de trabajo de alto rendimiento. La fase de procesamiento empieza introduciendo miles de imágenes de alta resolución, a menudo gigabytes de datos, en el software de fotogrametría. El programa analiza las imágenes en busca de «puntos clave», es decir, de rasgos distintivos, y luego empareja estos puntos entre imágenes para calcular la posición de la cámara en cada toma realizada. De este modo, el software proyecta los píxeles en el espacio tridimensional, creando una densa nube de puntos que se asemeja a una especie de versión fantasmal y semitransparente del barco, formada por millones de puntos de color. Los puntos se conectan para formar una malla poligonal que representa a la superficie sólida. Por último, las fotografías originales se proyectan sobre esta malla para crear un mapa de texturas fotorrealista. El resultado es una ortofoto, un fotomapa corregido geométricamente que permite a los investigadores ver un pecio completo de un vistazo y libre de distorsión. Se trata de un punto de vista imposible de obtener naturalmente bajo el agua, donde la visibilidad suele limitarse a diez o veinte metros.

La contribución más profunda de la fotogrametría subacuática tiene que ver con la preservación in situ. La Convención de la UNESCO de 2001 sobre la Protección del Patrimonio Cultural Subacuático hace hincapié en preservar los yacimientos donde se encuentran. Extraer un pecio es costoso y a menudo requiere invertir millones de euros en los trabajos de recuperación, los esfuerzos de conservación, los productos químicos que preservan ciertos materiales y el control climático. Los museos sencillamente no tienen espacio para albergar cada madera encontrada en el lecho marino. Pero, por otra parte, dejar un pecio bajo el agua lo expone al saqueo por parte de cazatesoros, a la destrucción por redes de arrastre y a la degradación biológica.

La fotogrametría ofrece una red de seguridad. Al crear un registro digital milimétrico perfecto, garantizamos que, incluso si el yacimiento físico es expoliado o destruido por una tormenta, los datos sobrevivan. Si no preservamos el objeto en sí, al menos conservamos su gemelo digital, el recuerdo del objeto. En la lucha contra los cazatesoros, que a menudo afirman ser «exploradores», un estudio fotogramétrico actúa como un testigo veraz, demostrando qué había allí antes de que llegaran los saqueadores y documentando la destrucción que dejan tras de sí.

Todo esto persigue un objetivo humanista: salvaguardar la historia humana para las generaciones futuras. Garantiza que nuestro patrimonio colectivo, desde el frágil aluminio de un avión de la Segunda Guerra Mundial hasta el sólido roble de un antiguo mercante, no sea borrado por las mareas del tiempo ni por la codicia del presente.

El proyecto Wrecks4All

Aunque la teoría de la fotogrametría es algo global, su aplicación práctica ha encontrado un hogar particularmente fértil en el Adriático y en muchas otras regiones del Mediterráneo. El proyecto Wrecks4All, apoyado por la Unión Europea y el fondo de Cooperación Territorial Europea, conocido como Interreg, es multilateral y sirve sirve como ejemplo de cómo estas tecnologías pueden transformar el patrimonio cultural subacuático adriático en un recurso sostenible y accesible tanto para el público como para los responsables políticos que lo custodian.

La región adriática es una encrucijada marítima, sembrada con los restos de antiguas rutas comerciales y conflictos navales modernos. Sin embargo, la protección de estos activos se ha visto dificultada durante mucho tiempo por su invisibilidad: yacen en aguas profundas y oscuras, fuera de la vista y, a menudo, fuera de la mente de los reguladores. Wrecks4All aborda este problema utilizando tecnologías XR, o realidad extendida, para traer el fondo oceánico hasta la superficie, tendiendo un puente entre los estudios científicos y las políticas públicas.

El proyecto ya ha resucitado digitalmente pecios tan emblemáticos como el del destructor francés Dague y el del vapor SS Tihany. Y el valor de estos gemelos digitales va mucho más allá de la mera documentación. Durante décadas, los responsables de la toma de decisiones en torno a los restos de estos naufragios tenían que basarse en indicios incompletos, vídeos inestables o fotografías que solo podían captar una caldera o una sección del casco. Esta visión limitada dificultaba comprender la magnitud del patrimonio en riesgo.

Sin embargo, los modelos tridimensionales de alta fidelidad cambian por completo esta dinámica. Por primera vez, funcionarios gubernamentales y gestores culturales pueden ver el yacimiento completo, no solo las partes iluminadas por la linterna de un buceador. Pueden interactuar con el modelo, rotando toda la embarcación para comprender su integridad estructural y su vulnerabilidad al arrastre o al saqueo. Esta visualización integral actúa como un catalizador: ver la totalidad de un barco hundido fomenta la comprensión de su importancia en profundidad, influyendo directamente en el desarrollo de sistemas de protección y zonas legales de vigilancia que los medios tradicionales no han logrado inspirar.

La tecnología es inútil si permanece encerrada en una torre de marfil o en el disco duro de un científico. El verdadero poder del proyecto Wrecks4All reside en la democratización. Al optimizar conjuntos de datos fotogramétricos masivos para dispositivos de consumo, el proyecto garantiza que este patrimonio pertenezca a todos, no solo a una élite de científicos y buceadores.

La mayoría de las personas nunca se pondrán un traje de buceo ni visitarán un pecio a cuarenta metros de profundidad. Esta barrera física a menudo conduce a una falta de tutela pública. Wrecks4All rompió esta barrera estableciendo showrooms de realidad virtual en los que los visitantes, desde estudiantes en silla de ruedas hasta entusiastas de la historia de edad avanzada, pueden «sumergirse» en los yacimientos reconstruidos y dedicarse a explorar, no a observarlos con pasividad. Y esta capacidad de acción es de una importancia crucial. Cuando un usuario o un responsable político nada virtualmente a través del Tihany, interactuando con puntos narrativos e inspeccionando detalles de ingeniería, el patrimonio subacuático deja de ser un concepto abstracto y se convierte en una realidad tangible.

Toda esta combinación de tecnologías crea un nuevo ecosistema de «buceo en seco». La región del Adriático oriental depende en gran medida del turismo, pero trasladar el flujo hacia entornos virtuales protege los yacimientos frágiles de la degradación física causada por un exceso de buceadores. Mediante el uso de la realidad virtual y aumentada, Montenegro y sus vecinos atraen a un público más amplio al tiempo que brindan educación. Los showrooms de realidad virtual actúan como centros de visitantes que generan ingresos, pero, lo que es más importante, generan defensores. Cuando el público y los responsables políticos pueden inspeccionar un yacimiento histórico con la misma claridad que un arqueólogo, aumenta la concienciación. Esta gamificación de la exploración fomenta la conexión emocional, garantizando que la preservación de estos mundos sumergidos se convierta en una cuestión de interés público urgente y de acción gubernamental informada, en lugar de constituir solamente una preocupación académica.

El futuro del pasado

El crecimiento de la investigación subacuática pasa por la integración de la fotogrametría de visión por ordenador. Hemos cambiado la era de los bocetos y las estimaciones por una de «realidad digital». Esta tecnología nos permite analizar la ingeniería de las antiguas civilizaciones, monitorizar la degradación de pecios de acero modernos y abrir una esclusa hacia las profundidades para el público general. Y el proyecto Wrecks4All demuestra que esta tecnología no es exclusiva de naciones ricas o universidades de élite. Mediante la colaboración transfronteriza y la aplicación inteligente de tecnologías comerciales como cascos de realidad virtual y teléfonos móviles, regiones diversas pueden recuperar su historia marítima.

De cara al futuro, la capacidad de crear, almacenar y compartir estos archivos tridimensionales se convierte en nuestra herramienta más poderosa contra el olvido. Ya sea un barco de madera que se disuelve lentamente en la arena o un buque de guerra de acero que se hunde bajo su propio peso, la fotogrametría garantiza que estos mundos sumergidos no desaparecerán sin dejar rastro. Permanecerán, capturados en el aliento digital del abismo, accesibles para académicos, estudiantes y soñadores por igual durante los siglos venideros. Esa es la culminación del humanismo digital: utilizar las herramientas más avanzadas de nuestra época para preservar la memoria de quienes nos precedieron.

ESCAFANDRA/

 

 

 

 

 

 

 

 

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El Mediterranean Diving Show cierra su 26.ª edición, con notable éxito

El Mediterranean Diving Show (MDS) clausuró ayer sus puertas en Fira de Cornellà tras tres intensos días dedicados al mundo del buceo y las actividades subacuáticas. Del 13 al 15 de marzo, la feria reunió una vez más a profesionales, empresas, aficionados y familias, reafirmando su 26.ª edición como el evento de referencia del sector.

Las cifras hablan por sí solas: la feria contó con 147 stands y la participación de expositores de 22 países, lo que representa el 24 % del total de expositores, además de una amplia representación de toda España y las islas. Este año, 28 nuevos expositores se sumaron al evento -el 19 % del total-, lo que confirma la capacidad de renovación y crecimiento de la feria.

La reunión también puso de relieve la buena salud del sector del buceo. En el marco de las Conferencias Técnicas Profesionales del MDS, la Direcció General de Política Marítima i Pesca Sostenible del Departamento de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación de la Generalitat de Catalunya, en colaboración con el Centre de Recerca en Economia i Desenvolupament Agroalimentari (CREDA) UPC-IRTA, presentó el estudio “Dimensión socioeconómica del sector de las actividades recreativas marítimas en Cataluña y del buceo recreativo en particular”. Según el informe, los centros de buceo en Cataluña generan 35,8 millones de euros de facturación, con 18 millones de euros de valor añadido bruto y más de 600 empleados de media, cifra que puede alcanzar casi los 1.000 trabajadores en los periodos de mayor actividad.

Durante tres días, la exposición presentó las últimas innovaciones en equipos, tecnología y entrenamiento de buceo para atletas, profesionales y aficionados. Los visitantes pudieron descubrir trajes de neopreno, aletas, reguladores, sistemas de iluminación, equipos de grabación subacuática, carcasas impermeables y robótica submarina, así como oportunidades de formación, certificaciones, seguros especializados y experiencias más extremas como el buceo en hielo.

El evento también contó con el apoyo de instituciones y organizaciones del sector como la Federació Catalana d'Activitats Subaquàtiques, Eivissa Turisme, el Grupo Especial de Actividades Subacuáticas (GEAS) de la Guardia Civil, la unidad acuática de los Mossos d'Esquadra, Salvamento Marítimo de Cruz Roja, y diversas entidades especializadas como el Club d'Immersió Biologia de la Facultad de Biología de la Universitat de Barcelona, ​​el Institut d'Estudis Mèdics y la HDSES – Asociación de Historia del Buceo.

La feria también puso de relieve la estrecha relación entre el turismo y las actividades subacuáticas. En este sentido, Menorca Slow Diving participó en el Mediterranean Diving Show 2026 junto con la Fundació Foment del Turisme de Menorca para promocionar Menorca como destino de buceo y mostrar un estilo de buceo muy ligado a la isla: tranquilo, guiado, en grupos reducidos y respetuoso con el medio ambiente marino. La iniciativa, integrada por 10 centros de buceo de la isla, también resalta las cualidades naturales que hacen de este destino un lugar único para esta actividad, como una visibilidad del agua que puede alcanzar los 30 metros, la ausencia de corrientes, más de 50 puntos de inmersión y dos reservas marinas, en una isla que constituye la mayor Reserva de la Biosfera Marina del Mediterráneo.

La exposición también reunió a agencias de viajes especializadas y centros de buceo que presentaron algunos de los destinos más espectaculares del mundo para esta actividad: el Mar Rojo, Maldivas, Filipinas, Indonesia, Malasia, Tailandia, Omán, México, Mozambique, las Islas Galápagos y la Isla del Coco, así como destinos nacionales como la costa mediterránea y los archipiélagos de las Islas Canarias y las Islas Baleares.

Una de las zonas más concurridas fue, una vez más, la piscina de actividades, donde los niños pudieron vivir sus primeras experiencias subacuáticas acompañados y guiados. También se organizaron inmersiones de prueba y talleres de apnea

Al mismo tiempo, las Conferencias Técnicas Profesionales acogieron numerosas presentaciones de entidades, organizaciones y expositores que fomentaron la reflexión sobre los aspectos técnicos del buceo, la conservación del medio ambiente submarino y el buceo en cuevas, a la vez que presentaban al público destinos como Baja California Sur y las Maldivas. 

En cuanto al perfil de los visitantes, el viernes se observó una mayor presencia de profesionales del sector, mientras que el sábado y el domingo predominaron los ambientes familiares, con aficionados y profesionales que se acercaban al mundo del buceo.

Tras tres días de actividad, el Mediterranean Diving Show concluye una vez más, reafirmando su papel como punto de encuentro internacional para el sector. Veintiséis ediciones después de su lanzamiento, el evento continúa siendo un referente para la comunidad del buceo y las actividades subacuáticas.

ESCAFANDRA/np

 

 

 

 

 

 

 

 

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Así trabaja la UNBUDIZ, la unidad especializada en trabajos subacuáticos y desactivación de explosivos de Cádiz

Pasamos una jornada con el equipo del comandante de la Unidad de Buceo, una unidad que funciona como una familia, rodeados de piezas arqueológicas únicas y con un objetivo de seguridad claro.

Laura Martin Sanjuan | Hace apenas unos días, la Armada conmemoró el aniversario de la creación de las primeras Escuelas de Buzos, establecidas por Real Orden de 20 de febrero de 1787 por el Rey Carlos III. Una capacidad naval que, dos siglos después, sigue siendo esencial para la seguridad marítima: protección de infraestructuras críticas, guerra de minas, neutralización de artefactos explosivos, conservación del patrimonio arqueológico subacuático y apoyo a la Fuerza. Capacidades que hoy se revelan clave en cualquier conflicto moderno, como bien se está viendo en la guerra en Irán.

Y como la actualidad es así de caprichosa, días antes del estallido del conflicto visitamos en la Base Naval de Puntales a la Unidad de Buceo de Cádiz (UNBUDIZ), una unidad especializada en trabajos subacuáticos y desactivación de explosivos (EOD). Allí pasamos una jornada con el Capitán de Corbeta Fernando Rasco Julbes (Cádiz, 1981), comandante de una unidad pequeña, curtida, cohesionada y tan singular como el entorno en el que trabaja: rodeados de pecios milenarios, minas, proyectiles históricos y un litoral que nunca deja de sorprender.

Una unidad con un área de responsabilidad inmensa

“La Armada tiene varias unidades de buceo; la de Cádiz tiene la responsabilidad de vigilar desde Huelva hasta Granada, Ceuta, Melilla y los peñones”, nos cuenta a Diario As. Ese territorio incluye algunas de las aguas con más densidad histórica (y más hallazgos) del país. También una de las zonas donde aparecen con más frecuencia artefactos explosivos: desde proyectiles de la Guerra Civil hasta minas de la Segunda Guerra Mundial.

“Esta unidad es tan especial porque abarca la parte de buceo y la desactivación de explosivos que aparezcan en una playa, en la costa… Todo es responsabilidad nuestra: proyectiles de la Guerra Civil, minas de la Segunda Mundial… Hace dos meses estuvimos en Melilla, y es que en julio de 1936, días antes del inicio de la guerra, uno de los barcos echó al mar la munición, y después se echaba hormigón; se ha ido erosionando, y va apareciendo”, relata.

Empieza la temporada de avisos de explosivos

La llegada del buen tiempo activa también los hallazgos. “Ahora empieza la temporada de avisos de explosivos. La gente se encuentra algo raro y avisa a la policía o la Guardia Civil, y ellos a nosotros. A veces es imposible saber que es un proyectil”. Y a veces, lo que se encuentra supera cualquier previsión. “Lo más raro… Había una bomba de cuando los franceses intentaron invadir Cádiz, como las de las películas“, nos cuenta el comandante.

“Hace dos años, en el Puerto de Bonanza, en Sanlúcar, encontraron ‘algo’ y lo dejaron en un almacén. Un Guardia Civil nos llamó porque le resultó llamativo, y era una mina de la Segunda Guerra Mundial con 200 kg de explosivos. Lo llevamos al agua, a una zona segura, y levantó una columna de 40 metros”.

Custodios del patrimonio subacuático español

Además de neutralizar artefactos, la unidad protege la historia sumergida. “Una de las funciones de la Armada es la conservación del Patrimonio Subacuático. En la playa de la Caleta hay un centro así, y hay mucha relación bidireccional entre ambos. Hacemos inmersiones programadas para comprobar que no ha habido expolio en los pecios, porque la Bahía está llena”, explica, “Vasijas de ánforas romanas, fenicias… está todo el litoral lleno”. Cuando se le pregunta qué le gustaría encontrar algún día, sonríe: “Quizá un casco romano”.

Un servicio esencial, 24 horas al día

“Estamos activados 24/7. Para desactivar explosivos, estamos allí en dos horas. Imagina en verano: acordonar la zona, desalojar chiringuitos, gente… No tanto porque el peligro sea inminente, pero tenemos premura para no molestar a la sociedad”. Y lo hacen siempre con procedimientos estrictos: control de gases, comunicaciones en tiempo real, dos buceadores por seguridad. Nadie baja al agua solo. “Todo es mental”, explica mientras Franco y Cristóbal se equipan para una demostración.

La sombra rusa y la misión OTAN

Aunque no es su responsabilidad directa, Rasco conoce bien el contexto estratégico. “Los barcos rusos… no paran aquí. A nivel OTAN hay un acuerdo entre los países y se hace un seguimiento permanente desde que entran en esta zona. Existe un acuerdo por el que se acotan zonas, desde Cabo San Vicente hasta sur de Mallorca es responsabilidad de España”.

Rasco sirvió también en el Mando Marítimo Aliado de la OTAN (MARCOM): “He estado en el Cuartel General del Mando Marítimo Aliado de la OTAN, en Northwood. Es el centro de mando central para las operaciones navales de la Alianza en todo el mundo. Preparación, adiestramiento, las cuatro misiones permanentes…” España participa en la misión antisubmarina y en la misión de guerra de minas. “Son misiones de demostración de fuerza”.

Explosivos, robots y videojuegos: así se trabaja hoy

Ejemplos recientes sobran: minas de la Segunda Guerra Mundial, proyectiles de la guerra de España con Marruecos… Y la unidad está preparada para todo tipo de artefactos, incluso bombas trampa o coches bomba. “Para esos momentos utilizamos un equipo para hacer una ‘radiografía’ de la situación; mandamos al robot, y actúa con seguridad. Y con un mando de PlayStation que lo controla todo. Es lo más barato y todo el mundo lo sabe manejar: el mando lleva millones de dólares en inversión; compro la patente a Sony y manejo el robot. Todas las empresas lo hacen así. ¿Quién hace los mejores mandos?”.

Quién puede entrar en esta unidad

“Somos 23, más la enfermera. El trabajo es muy bonito, diverso, nada monótono. Necesitamos siempre manos”. La edad media es alta para un equipo operativo militar. “El más joven tiene 36 años. La propia especialización hace que sea una unidad de gente curtida. Aquí al final trabajas muy muy de cerca con todo el mundo. Somos una familia”.

Y hay algo que pesa más que cualquier capacidad física. “Más allá de la formación, pido gente leal. Lealtad al máximo, normalidad y, sobre todo, que confíe en mí, porque yo voy a confiar en ellos. En el buceo hay que confiar plenamente. Confío plenamente en quien me está dando vida bajo el agua. Esta unidad es diferente”. Lo es por lo que representa, por el trabajo, por la formación, por el buen rollo que desprenden, por la sonrisa permanente (debe ser culpa de tener una oficina no sólo abierta sino sin muros), por la complicidad, la confianza, la seguridad, el compañerismo que se desprende desde la mañana hasta el final de la jornada. Sabes que estás en casa cuando te sientas a compartir una charla en la cocina. Sí, la UNBUDIZ es diferente.

ESCAFANDRA/as

 

 

 

 

 

 

 

 

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España aprueba un real decreto para proteger las praderas marinas del Mediterráneo

La norma establece un marco común para proteger las praderas de Posidonia oceánica y Cymodocea nodosa en el Mediterráneo español

Establece medidas para reducir y eliminar las principales presiones que operan sobre las praderas marinas; regula el fondeo de embarcaciones y promueve sistemas de amarre de bajo impacto e impulsa la mejora del conocimiento científico, el seguimiento de su estado de conservación y la restauración de zonas degradadas

El Consejo de Ministros, a propuesta del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), ha aprobado este martes un real decreto para impulsar la conservación de las praderas de fanerógamas marinas en el Mediterráneo español, uno de los ecosistemas de mayor valor ecológico del medio marino.

La norma establece un marco jurídico común de protección para las praderas de Posidonia oceánica y Cymodocea nodosa, con el objetivo de prevenir los impactos que afectan a estos hábitats y promover su conservación y restauración.

Las praderas de fanerógamas marinas constituyen uno de los ecosistemas de mayor valor ecológico del Mediterráneo por su elevada biodiversidad y por los servicios ambientales que proporcionan. Forman extensas comunidades que pueden tardar décadas en recuperarse cuando sufren daños.

Estas praderas actúan como importantes sumideros de carbono, contribuyen a mejorar la calidad del agua y sirven de refugio y zona de cría para numerosas especies marinas. La aprobación del real decreto contribuye a la protección de estos ecosistemas y a la preservación de la biodiversidad marina, alineándose con los compromisos europeos de conservación, restauración de la naturaleza y de resiliencia frente al cambio climático.

Principales medidas

El real decreto establece un régimen general de protección para las praderas de Posidonia oceánica y Cymodocea nodosa, con el objetivo de prevenir los impactos que puedan provocar su deterioro o alteraciones significativas en estos hábitats, asegurando la conservación de unas comunidades vegetales que desempeñan un papel esencial en el equilibrio ecológico del Mediterráneo.

En las zonas donde se localizan estas praderas se establecen limitaciones al establecimiento de nuevas instalaciones e infraestructuras como gasoductos, oleoductos, cables submarinos, conducciones para vertidos o captaciones de agua de mar, infraestructuras portuarias o de defensa de la costa, proyectos de regeneración o creación de playas que afecten a estos hábitats o infraestructuras de energías renovables en el medio marino.

La norma también introduce restricciones a determinadas actividades potencialmente contaminantes, como vertidos líquidos o sólidos que puedan alterar el estado de estos ecosistemas, así como limitaciones a la implantación de nuevas instalaciones de acuicultura o puntos de vertido próximos a estos ecosistemas.

Regulación del fondeo y gestión de arribazones   

El real decreto prohíbe el fondeo de embarcaciones sobre estas praderas, una de las principales causas de degradación de estos hábitats y promueve la instalación de sistemas de fondeo de bajo impacto, diseñados para minimizar los daños sobre el fondo marino y compatibilizar los usos recreativos con la conservación de estos ecosistemas.

Además, el texto aborda la gestión de los restos vegetales de estas especies que se acumulan en las playas, conocidos como arribazones, reconociendo su función ecológica y promoviendo criterios de gestión compatibles con la conservación del ecosistema costero.

Mejora del conocimiento y seguimiento científico

El real decreto refuerza también el conocimiento científico y el seguimiento del estado de conservación de las praderas de fanerógamas marinas.

Para ello, establece la elaboración y actualización de la delimitación cartográfica de las praderas, una herramienta fundamental para mejorar la planificación de usos en el medio marino y facilitar la toma de decisiones basadas en el conocimiento científico.

Asimismo, la norma impulsa programas de seguimiento, investigación y restauración, destinados a evaluar la evolución de estos hábitats y promover su recuperación en aquellas zonas que hayan sufrido procesos de degradación.

Marco jurídico homogéneo a nivel estatal

El real decreto establece un marco jurídico común para la protección y conservación de las praderas de fanerógamas marinas, confiriendo a estos hábitats un régimen de protección básico de aplicación en todas las aguas marinas del litoral mediterráneo.

Se establece así un marco homogéneo para la protección de estos ecosistemas que permite, a su vez, que las comunidades autónomas desarrollen medidas regulatorias y de gestión adicionales en aquellos espacios marinos protegidos en los que exista continuidad ecológica entre el ecosistema marino y el terrestre.

Asimismo, la Administración General del Estado impulsará la coordinación y cooperación entre administraciones para garantizar una aplicación coherente y eficaz de las medidas de conservación establecidas en la norma.

ESCAFANDRA/moncloa

 

 

 

 

 

 

 

 

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 El Oceanográfico de Gijón lidera un estudio sobre resiliencia de ecosistemas marinos

La investigación se basa en el análisis de entre tres y cinco décadas de datos ecológicos y ambientales de las aguas islandesas, el mar de Barents, el mar Báltico y el mar del Norte

Gijón | Un equipo internacional liderado por el Instituto Español de Oceanografía (IEO-CSIC) y el Centro Oceanográfico de Gijón ha realizado un estudio que muestra diferencias clave en la capacidad de estos ecosistemas de asimilar el cambio, reorganizarse y adaptarse en los ecosistemas marinos del norte de Europa. A través de un comunicado de prensa, el IEO ha detallado que el estudio, publicado en la revista «Proceedings of the National Academy of Sciences», ha mostrado que el mar Báltico y el mar del Norte han experimentado «cambios abruptos y difíciles de revertir», mientras que otras regiones, como el mar de Barents o las aguas islandesas, muestran respuestas más graduales.

La investigación se basa en el análisis de entre tres y cinco décadas de datos ecológicos y ambientales de las aguas islandesas, el mar de Barents, el mar Báltico y el mar del Norte y ha integrado información de todo el ecosistema, desde el plancton hasta cetáceos, junto con variables como la pesca, la temperatura, los nutrientes o la salinidad. Los resultados muestran que los ecosistemas más cerrados y sometidos a mayores presiones humanas, como el Báltico y el mar del Norte, presentan evidencias de cambios de régimen con transiciones hacia nuevos estados ecológicos de los que resulta difícil regresar, incluso cuando las presiones disminuyen.

En cambio, los ecosistemas más abiertos y conectados, como el mar de Barents o las aguas islandesas, parecen haber absorbido mejor las perturbaciones sin cruzar umbrales críticos irreversibles, diferencias que parecen estar relacionadas con factores como el grado de aislamiento del ecosistema, la intensidad de las actividades humanas en sus cuencas y la complejidad de las redes tróficas. Los autores han subrayado que comprender estos patrones es clave para anticipar riesgos y diseñar estrategias de gestión marina más eficaces en un contexto de cambio climático y pérdida de biodiversidad.. La investigación ha sido liderada por el investigador del Centro Oceanográfico de Gijón del IEO-CSIC Marcos Llope y ha contado con la participación de centros de investigación y organismos científicos de Noruega, Suecia, Dinamarca, Alemania, Islandia, Italia, Reino Unido y Francia.

ESCAFANDRA/efe

 

 

 

 

 

 

 

 

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Nuevas medidas contra los delitos relacionados con naufragios

Las autoridades del suroeste de Inglaterra están intensificando sus esfuerzos para combatir los delitos contra el patrimonio en el mar, introduciendo nuevas directrices y coordinando la aplicación de la ley destinadas a proteger los sitios históricos de naufragios del saqueo y los daños.

Se están introduciendo nuevas medidas destinadas a proteger los naufragios históricos a lo largo de la costa suroeste de Inglaterra mientras las autoridades buscan abordar el creciente problema de los delitos contra el patrimonio en el mar .

La iniciativa se basa en la orientación desarrollada por Historic England y organizaciones asociadas para mejorar la forma en que las agencias detectan y responden a la actividad ilegal en los sitios de patrimonio submarino.

Delitos contra el patrimonio en el mar

Los naufragios históricos suelen ser vulnerables a perturbaciones o saqueos por parte de personas que buscan recuerdos o artefactos valiosos. Si bien muchos buceadores visitan los naufragios de forma responsable, la recuperación no autorizada de objetos sigue siendo un problema recurrente.

Se ha elaborado un nuevo Manual Común de Aplicación de la Ley para Delitos contra el Patrimonio en el Mar para ayudar a la policía, las unidades de guardacostas y otras autoridades marítimas a coordinar sus esfuerzos de aplicación de la ley. El manual integra el complejo marco jurídico que rige el patrimonio cultural subacuático y proporciona orientación operativa para responder ante presuntos delitos.

Varias agencias involucradas

A diferencia de los delitos cometidos en tierra, los incidentes que involucran el patrimonio subacuático pueden involucrar a varios organismos a la vez. La policía sigue siendo el principal organismo encargado de hacer cumplir la ley, pero las autoridades marítimas, los agentes fronterizos y las unidades de guardacostas también pueden participar en la recopilación de pruebas o la denuncia de presuntos delitos.

Protegiendo un recurso vulnerable

Las aguas británicas albergan miles de yacimientos arqueológicos, desde paisajes prehistóricos hasta naufragios de tiempos de guerra. Muchos permanecen prácticamente inexplorados y pueden proporcionar información valiosa sobre la historia marítima.

Las autoridades afirman que es necesario mejorar la concienciación y la aplicación de la ley para salvaguardar estos sitios para las generaciones futuras. Dado que el patrimonio subacuático es culturalmente significativo y difícil de monitorear, las respuestas coordinadas se consideran un paso importante para reducir el rescate ilegal y los daños.

ESCAFANDRA/mag

 

 

 

 

 

 

 

 

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La protección marina podría triplicar los ingresos del turismo de buceo, según un nuevo estudio

Durante años, los buceadores han dicho lo mismo al regresar del agua: los mejores sitios de buceo son los más saludables. Ahora, un creciente número de investigaciones científicas respalda esta creencia de la comunidad de buceo.

Un nuevo estudio publicado por el Instituto Scripps de Oceanografía de la Universidad de California en San Diego sugiere que las áreas marinas protegidas bien gestionadas podrían más que triplicar los ingresos provenientes del turismo de buceo en una década.

La investigación conecta una realidad ecológica que los buceadores ven de primera mano con un resultado económico al que los gobiernos y las autoridades turísticas prestan cada vez más atención. Proteger eficazmente los ecosistemas marinos, permitir la recuperación de las poblaciones de peces y hacer que los destinos de buceo sean más atractivos, atrayendo a más buceadores y permitiendo a los operadores cobrar precios más altos.

En resumen, los océanos más saludables crean economías de buceo más fuertes.

El valor económico de los sitios de buceo saludables

La investigación se basa en un trabajo científico más amplio que examina la relación entre la conservación y el turismo de buceo. Un estudio global publicado en Scientific Reports analizó decenas de miles de sitios de buceo en todo el mundo y estimó que se realizan alrededor de 33 millones de inmersiones oceánicas cada año , de las cuales aproximadamente el 70 % se realizan dentro de áreas marinas protegidas.

Sin embargo, a pesar de esa dependencia de los ecosistemas protegidos, sólo alrededor del 15 por ciento de los sitios de buceo se benefician actualmente de una protección alta o total contra la pesca y otras actividades dañinas.

El modelo que sustenta la investigación sugiere que ampliar la protección a los sitios de buceo existentes podría aumentar drásticamente la biomasa de peces y generar miles de millones de dólares en ingresos adicionales por turismo. En muchos lugares, los buceadores están dispuestos a pagar más por la oportunidad de experimentar arrecifes vibrantes y una abundante vida marina.

Los investigadores también estiman que una mejor protección de los sitios de buceo podría generar miles de millones de dólares anuales en ingresos directos por turismo y tarifas de usuario, compensando potencialmente el costo de gestionar las áreas marinas protegidas y al mismo tiempo apoyando las economías locales.

Una victoria para la conservación y las comunidades costeras

El concepto detrás de la investigación es simple pero poderoso: el buceo es una de las pocas industrias turísticas que depende directamente de la salud del ecosistema.

A diferencia de muchas actividades oceánicas que se realizan en la superficie, los buceadores pasan mucho tiempo bajo el agua y se dan cuenta rápidamente de la desaparición de la vida marina. Esto hace que la comunidad de buceadores sea especialmente sensible al deterioro ambiental y, potencialmente, uno de los aliados más firmes para la conservación de los océanos.

Según una investigación destacada por la Universidad James Cook , proteger los sitios de buceo puede generar múltiples beneficios a la vez. Las poblaciones de peces se recuperan, la biodiversidad mejora y las comunidades costeras obtienen nuevas fuentes de ingresos del turismo.

Para los destinos de los trópicos, donde se encuentran muchos de los sitios de buceo más populares del mundo, esto podría representar una oportunidad económica importante.

Por qué la industria del buceo debería prestar atención

Para los operadores de buceo, los cruceros de vida a bordo y las oficinas de turismo, el mensaje de la investigación es claro.

Proteger los ecosistemas marinos no es solo un objetivo ambiental. Es también una estrategia empresarial a largo plazo.

Los destinos que invierten en una protección marina eficaz suelen ver sus sitios de buceo reconocidos mundialmente por su biodiversidad y sus experiencias submarinas. Esta reputación atrae a buceadores dispuestos a recorrer largas distancias y pagar precios elevados.

Algunos de los destinos de buceo más famosos del mundo ya demuestran este patrón. Las zonas donde se ha reducido o eliminado la presión pesquera suelen tener fama de albergar peces más grandes, una vida marina más densa y un buceo más eficiente en general.

Para una industria que depende de la salud de los arrecifes, los bosques de algas y los ecosistemas marinos, el estudio refuerza una idea simple.

Los océanos sanos no solo benefician la vida marina, sino también la economía del buceo.

ESCAFANDRA/tsn

 

 

 

 

 

 

 

 

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La extracción del pecio de Ses Fontanelles comenzará el 10 de marzo

Un equipo técnico y científico de primer nivel lidera la intervención, con especialistas en arqueología subacuática y conservación del patrimonio procedentes de diferentes instituciones.

El Consell de Mallorca iniciará el próximo 10 de marzo a las 09.00 horas el operativo de extracción del pecio de Ses Fontanelles, uno de los descubrimientos arqueológicos subacuáticos más relevantes del Mediterráneo occidental, en una intervención dirigida por un equipo técnico y científico de primer orden especializado en arqueología subacuática y conservación del patrimonio.

Los trabajos estarán coordinados por los codirectores del proyecto Miquel Àngel Cau-Ontiveros, de la Universitat de Barcelona; Darío Bernal-Cassola, de la Universidad de Cádiz; Enrique García, de la Universidad de las Islas Baleares; y Carlos de Juan, de la Universidad de Valencia, al frente de un equipo multidisciplinar formado por investigadores, arqueólogos, conservadores e ingenieros con una amplia experiencia en intervenciones de este tipo.

El equipo de dirección del operativo cuenta con una trayectoria destacada, como es el caso del investigador Carlos de Juan, que dirigió la campaña de extracción del pecio Mazarrón II, uno de los proyectos de referencia en arqueología subacuática en España. El equipo también reúne a los conservadores Luis Carlos Zambrano y Elisa Fernández, además de varios arqueólogos especializados.

En el proyecto también participan profesionales mallorquines como los arqueólogos Sebastià Munar y Xim Gual de Torrella.

Cabe destacar también la implicación del Museo Nacional de Arqueología Subacuática (ARQUA), institución de referencia en la conservación del patrimonio subacuático.

Paralelamente, estos días se ultiman los trabajos preparatorios en el Castell de Sant Carles, donde se habilita el espacio que permitirá acoger y tratar el material arqueológico una vez se haya completado la extracción de la nave.

El operativo que comenzará el 10 de marzo supone un paso decisivo para garantizar la preservación y el estudio del pecio de Ses Fontanelles, considerado uno de los descubrimientos arqueológicos subacuáticos más relevantes del Mediterráneo occidental.

ESCAFANDRA/pm

 

 

 

 

 

 

 

 

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 Dos buceadoras encuentran un coral colosal

Las mediciones preliminares indican que la colonia mide hasta 111 m de largo y 60 m de ancho, cubriendo un área del tamaño de un campo de fútbol de casi 4.000 m2.

Los buceadores científicos ciudadanos que participan en el Censo del Gran Arrecife, una iniciativa dirigida por el grupo australiano Citizens of the Reef, han identificado lo que se cree que es la colonia de coral más grande documentada y mapeada jamás encontrada en la Gran Barrera de Coral y, al menos en términos de área cubierta, en el mundo.

El descubrimiento fue realizado frente a Cairns, Queensland, por Sophie Kalkowski-Pope, coordinadora de operaciones marinas del grupo, y su madre, Jan Pope. Habían estado buceando juntas desde su embarcación para realizar un estudio del arrecife para el censo.

La especie de coral pétreo, Pavona clavus, es la misma que se descubrió en las Islas Salomón en 2024 y que, con sus 34 x 32 m y una altura desde el fondo marino de 5,5 m, se considera desde entonces el coral más grande del mundo. Aunque cubre un área mucho menor que el último descubrimiento, es considerablemente más alto.

“El coral identificado a través del Censo del Gran Arrecife es la colonia de coral más grande documentada y cartografiada de su especie registrada hasta la fecha, según los registros disponibles y las mediciones preliminares”, declaró Harry Vincent, gerente de comunicaciones de Ciudadanos del Arrecife. “También es la colonia de coral más grande documentada en la Gran Barrera de Coral”.

Las comparaciones entre diferentes especies pueden ser complejas, ya que la morfología (altura vs. huella vs. volumen), la forma de crecimiento y los métodos de medición varían considerablemente. El coral de las Islas Salomón parece ser más alto, pero la colonia de Pavona, identificada mediante el Censo del Gran Arrecife, tiene una huella horizontal significativamente mayor.

'Algo especial'

“Desde el momento en que nos sumergimos, supe que era algo especial”, dijo Kalkowski-Pope, mientras que su madre añadió: “Cuando me metí en el agua, nunca había visto corales creciendo así. Parecía una pradera de coral. Simplemente se extendía sin fin”.

Ciudadanos del Arrecife coordinó un equipo para verificar las dimensiones y cartografiar el sitio. Se combinaron mediciones subacuáticas manuales con imágenes de alta resolución capturadas desde plataformas de superficie. Los datos resultantes se utilizaron para generar un modelo 3D detallado de la estructura del coral.

Este trabajo se realizó en colaboración con el Centro de Robótica de la Universidad Tecnológica de Queensland, con la captura de imágenes respaldada por Biopixel. Este enfoque detallado permitirá a los investigadores volver en el futuro para realizar comparaciones directas y comprender cómo evoluciona el coral con el tiempo.

El sitio está sujeto a fuertes corrientes de marea y a una exposición comparativamente baja a olas ciclónicas, y el equipo quiere estudiar cómo una estructura de coral tan grande ha prosperado en tales condiciones.

Creen que, en lugar de ser un reflejo de la salud de los corales, ilustra las formas desiguales en que los sistemas de arrecifes pueden responder al estrés ambiental del calentamiento de los mares.

Se dice que el Gran Censo de Arrecifes se ha convertido en una de las iniciativas de ciencia ciudadana marina más grandes del mundo, y el modelo ahora se está adaptando más allá de la GBR.

“El Gran Censo de Arrecifes se desarrolló para complementar los programas de monitoreo existentes mediante la recopilación de datos a gran escala”, afirma Andy Ridley, director ejecutivo de Ciudadanos del Arrecife . “Esto es posible gracias a personas que ya están en el agua, como Sophie y Jan, y a miles de científicos ciudadanos de todo el mundo”.

Los datos recopilados se están utilizando para identificar áreas de alto valor ecológico, incluidos arrecifes que podrían actuar como fuentes importantes de desove de coral.

ESCAFANDRA/dnsn

 

 

 

 

 

 

 

 

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Nueva regulación para las reservas marinas de Menorca: límites de velocidad y control del buceo

Agricultura inicia los trámites para regular también el buceo recreativo en Menorca tras alcanzar un récord de 16.000 inmersiones

Penélope O. Álvarez / Mallorca | La Conselleria de Agricultura, Pesca y Medio Natural ha iniciado el trámite de consulta previa para la elaboración de una Orden que fijará límites de velocidad para las embarcaciones en la Reserva Marina de la Isla del Aire, regulará el buceo colectivo con escafandra autónoma en las reservas marinas de Menorca y modificará la composición de sus órganos de seguimiento. Se trata de una medida destinada a reforzar la protección de áreas de alto valor ecológico ante el incremento de la presión marítima y del uso recreativo.

La Conselleria argumenta que el ruido submarino de origen humano, directamente vinculado a la velocidad de la navegación, tiene efectos nocivos sobre la fauna marina, especialmente en zonas como la Isla del Aire, donde el tráfico marítimo es intenso. En aplicación del principio de precaución, la futura norma establecerá una limitación de velocidad máxima para minimizar el impacto sobre los hábitats marinos y contribuir a la recuperación de los recursos pesqueros.

El director general de Pesca, Antoni M. Grau, ha subrayado que "las reservas marinas son una de las herramientas más eficaces que tenemos para recuperar poblaciones de peces y proteger los hábitats marinos". En este sentido, ha defendido que "reducir la velocidad en la Isla del Aire es una medida proporcionada y basada en criterios técnicos, que permitirá disminuir el ruido submarino y reforzar la calidad ambiental de la reserva".

En cuanto al buceo con escafandra autónoma, actividad sometida a autorización, la Conselleria recuerda que ha experimentado un crecimiento significativo: en 2024 se realizaron 16.121 inmersiones en las reservas de Menorca, reflejo del incremento del atractivo de estos espacios tras la recuperación de la biodiversidad. Para garantizar su compatibilidad con la conservación marina, el Govern plantea una ordenación más precisa, que podría incluir límites de autorizaciones o zonificación de áreas, siempre con criterios de sostenibilidad y en diálogo con el sector. Grau ha insistido en que "queremos mantener la actividad económica vinculada al buceo, pero evitando un crecimiento descontrolado".

La futura Orden incluirá también cambios en la composición de la Comisión de Seguimiento de la Reserva Marina del Norte de Menorca y de la de la Isla del Aire, incorporando a un representante de la Menorca Preservation Fund para reforzar la participación y la gobernanza compartida.

Con la apertura de esta consulta previa, el Govern ofrece a la ciudadanía, al sector pesquero, a los centros de buceo y a las entidades ambientales la información necesaria para presentar aportaciones antes de la redacción del texto definitivo. El objetivo es fortalecer el modelo de reservas marinas de Baleares como referente en gestión pesquera y conservación, garantizando el equilibrio entre protección ambiental, actividad económica y uso público ordenado.

ESCAFANDRA/cronicabalear

 

 

 

 

 

 

 

 

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Panamá realizará por primera vez un inventario de arqueología marina

Investigadores ya cuentan con una "hoja de ruta" en Panamá para llevar a cabo este inventario del patrimonio subacuátic

Diana Cecilia Rodríguez | Especialistas de Europa y América Latina se reunieron en el Museo del Canal de Panamá para compartir avances tecnológicos y metodologías de protección del patrimonio cultural subacuático. Según explicaron los investigadores y expositores, lo que se busca es fortalecer la preservación de la historia marítima de nuestro país.

Panamá como centro de investigación

Juan Guillermo Martín, director del Centro de Investigación Antropológica de Panamá, destacó que el país es "supremamente rica en patrimonio cultural subacuático".

"Esas evidencias de esas actividades humanas del pasado, buena parte están bajo el agua y descansan sobre el fondo marino del Caribe panameño, así que la idea es recuperar esas historias, ponerlas al servicio del la ciudadanía y conectarnos con ese patrimonio que normalmente no vemos, pero que está ahí y que yace desde hace más de 500 años bajo las aguas del Caribe panameño", dijo.

En la jornada participaron especialistas de España, Portugal, Reino Unido, Colombia y Panamá. Cristina Guerrero, restauradora de Arqueología, expresa la importancia de conocer del patrimonio cultural subacuático.

Patrimonio cultural bajo el mar

"Este primer paso nos va a permitir conocer qué naufragios, precios o qué hay de patrimonio cultural subacuático en esta zona de Panamá y luego ya vendrá la parte de bucear bajo el agua, ir a ver qué precios son, identificarlos, estudiarlos, quizá incluso sacar algún objeto que ya, como he dicho en mi ponencia, no es estrictamente necesario, pero sí que permitirá conocer ese patrimonio panameño, ponerlo en valor para que los panameños y el resto del mundo lo conozcan, saber más sobre el comercio marítimo, el tránsito de personas, sobre los espacios, también permitirá elaborar una herramienta de gestión para proteger ese patrimonio de otras actividades que se desarrollan en el Caribe", recalcó.

En este encuentro internacional de Arqueología Marítima coincidieron en que lo que no se conoce no se puede proteger, de ahí la necesidad de impulsar estos espacios de cooperación.

ESCAFANDRA/ecotvpanama

 

 

 

 

 

 

 

 

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Buceo en Egipto en medio de las tensiones en Oriente Medio:

 ¿Por qué el Mar Rojo permanece tranquilo para los viajeros?

Mientras los titulares de las últimas 24 horas informan sobre ataques estadounidenses e israelíes contra Irán, seguidos de actividad de misiles y drones en represalia en partes del Golfo, los buzos que planean viajes a Medio Oriente comprensiblemente se están haciendo una pregunta:

¿Es Egipto seguro?

Ante las explosiones reportadas en algunas partes de los Emiratos Árabes Unidos y las alertas de emergencia emitidas en Dubai y Abu Dhabi, es importante separar la escalada regional de la realidad sobre el terreno en Egipto, en particular para los buzos que se dirigen al Mar Rojo.

En este momento, no hay informes de actividad militar, amenazas de misiles, cierres de espacio aéreo o alertas de defensa civil que afecten a Egipto continental, el Sinaí o la costa del Mar Rojo. Y para la comunidad de buceo, esa distinción importa.

Dónde se concentra el conflicto

La actual escalada se ha centrado en Irán y los países del Golfo, incluidos los Emiratos Árabes Unidos y Qatar. Según la cobertura de medios como Reuters y The Guardian, las represalias han incluido interceptaciones de misiles y respuestas de defensa aérea en partes de la región del Golfo. Geográficamente, ese teatro de actividad está a cientos de kilómetros al este de Egipto.

Egipto no alberga bases estadounidenses identificadas en los ataques de represalia denunciados, ni ha sido nombrado en ningún aviso de amenaza relacionado con la escalada actual.

Para contextualizar, Dubái se encuentra en el Golfo Pérsico. Hurgada y Marsa Alam se encuentran en la costa occidental del Mar Rojo. Son regiones muy diferentes, separadas por Arabia Saudita y vastas distancias terrestres y marítimas.

Logística del espacio aéreo, viajes y buceo

Uno de los impactos inmediatos de la escalada en el Golfo ha sido el desvío temporal de vuelos y los ajustes del espacio aéreo en algunas partes de los EAU.

Al momento de su publicación, no existen avisos comparables que afecten al espacio aéreo egipcio, al Aeropuerto Internacional de El Cairo, al Aeropuerto Internacional de Hurghada o al Aeropuerto Internacional de Marsa Alam.

Los cruceros de buceo en el Mar Rojo están operativos. Los centros de buceo están abiertos. Los parques marinos permanecen accesibles con normalidad.

Para los buceadores que ya se encuentran en Egipto, no se han emitido avisos de defensa civil que indiquen a residentes o turistas que busquen refugio. La vida cotidiana en El Cairo y a lo largo de la costa del Mar Rojo continúa con normalidad.

Esto no significa que el panorama geopolítico general sea insignificante. Los precios del petróleo y los mercados de seguros podrían reaccionar a la inestabilidad. Pero estos son efectos macroeconómicos en cadena, no indicadores de riesgo físico para los buceadores en Egipto.

Posicionamiento político de Egipto

El Cairo se ha posicionado históricamente como un estabilizador regional. Si bien condena las escaladas y llama a la moderación, Egipto no participa directamente en los actuales intercambios militares. Esta postura diplomática reduce la probabilidad de que Egipto se convierta en un objetivo directo.

Para los buceadores, esto es importante porque la infraestructura turística en el Mar Rojo, desde Hurghada hasta El Quseir y Marsa Alam, está estrechamente integrada con los mercados internacionales. La estabilidad no es solo una necesidad política, sino también económica.

El sector del buceo en el Mar Rojo sigue siendo uno de los activos turísticos más importantes de Egipto. Existe un fuerte incentivo a todos los niveles para preservar la calma, la continuidad operativa y la confianza de los visitantes.

Lo que los buceadores deberían considerar de manera realista

Los buceadores que planean viajar siempre deben:

- Monitorear los avisos oficiales de viaje del gobierno de su país de origen.
- Consulte las notificaciones de la aerolínea para conocer los ajustes de ruta
- Manténgase informado a través de fuentes de noticias internacionales confiables.

Sin embargo, hasta el momento no hay evidencia que sugiera que el buceo en Egipto se vea afectado directamente por los ataques y represalias que se informan en el Golfo.

La costa del Mar Rojo no se encuentra en zona de conflicto. No hay incidentes de seguridad activos que afecten las operaciones de buceo.

El resultado final para los buceadores

Los titulares regionales pueden generar una ansiedad comprensible. A menudo se habla de Oriente Medio como un solo bloque, pero no constituye un entorno operativo único.

En este momento, la escalada entre Estados Unidos, Israel e Irán se concentra en el Golfo y sus alrededores.

Egipto, incluidos sus centros de buceo en el Mar Rojo, permanece fuera de ese teatro de actividad.

Para los buceadores que tienen próximos viajes, la situación requiere concientización, no alarma.

Y tal y como están las cosas hoy en día, el buceo en Egipto continúa en condiciones normales.

ESCAFANDRA/tsn


 

 

 

 

 

 

 

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