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 Año XXXI, nº XXXI - E

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 Desmantelamiento: Guía de seguridad para buceadores publicada por IMCA

A medida que las instalaciones de petróleo y gas en alta mar de todo el mundo llegan al final de su vida útil, se prevé que la actividad de desmantelamiento aumente significativamente durante la próxima década.

La International Marine Contractors Association (IMCA) ha publicado una nueva guía para el sector, diseñada para mejorar la seguridad durante los proyectos de desmantelamiento submarino, advirtiendo que el envejecimiento de las infraestructuras marinas, los registros históricos incompletos y las condiciones cambiantes del emplazamiento están creando un entorno de riesgo cada vez mayor para las operaciones de buceo comercial.

Según Rystad Energy, se prevé que el gasto mundial en desmantelamiento alcance aproximadamente los 81.000 millones de dólares entre 2025 y 2035, a medida que los operadores respondan a la maduración de los yacimientos y al endurecimiento de las normativas para el abandono y la retirada de las instalaciones.

La nueva guía de IMCA sobre operaciones de buceo en apoyo de proyectos de desmantelamiento y desmantelamiento submarino se ha elaborado para ayudar a los contratistas, operadores y equipos de proyecto a comprender y gestionar mejor los desafíos operativos y de seguridad únicos asociados con el desmantelamiento de infraestructuras submarinas antiguas.

A diferencia de las actividades de construcción, inspección, reparación y mantenimiento, los proyectos de desmantelamiento suelen involucrar estructuras que nunca fueron diseñadas para ser retiradas. Algunas instalaciones pueden tener casi 50 años y, en muchos casos, los registros de ingeniería pueden estar incompletos o ser inexactos, y el estado real de los activos submarinos puede diferir significativamente de los planos originales o de las suposiciones realizadas durante la planificación del proyecto.

Bill Chilton, gerente de buceo de IMCA, declaró: «Las actividades de desmantelamiento y desmantelamiento submarino presentan un conjunto de riesgos específicos y cada vez más frecuentes para los buzos. En los casos en que se han producido incidentes, la experiencia demuestra que muchos podrían haberse evitado con una mejor planificación, una verificación más rigurosa de las condiciones y una gestión disciplinada de los procedimientos de cambio».

Muchas estructuras marinas que ahora están llegando al final de su vida útil fueron instaladas mucho antes de que se considerara su desmantelamiento. Fueron diseñadas para operar, no necesariamente para ser retiradas de forma segura décadas después. Esto crea un perfil de riesgo muy diferente para los equipos de buceo que trabajan bajo el agua.

La guía destaca que, una vez que una instalación cesa su producción, el entorno operativo cambia significativamente. Si bien algunos riesgos relacionados con la producción pueden disminuir, surgen nuevos riesgos debido al aumento de la actividad de los buques, las operaciones de izamiento de cargas pesadas, el corte submarino, la rotura de contención, la intervención de buzos y las operaciones simultáneas que se realizan en áreas de trabajo restringidas.

IMCA advierte que los incidentes durante el desmantelamiento suelen estar relacionados con suposiciones sobre el estado de los activos o con el uso de información obsoleta. Por lo tanto, la guía hace especial hincapié en la verificación del estado inicial de los activos a lo largo de todo el ciclo de vida del proyecto y en garantizar la transferencia efectiva de información histórica entre todas las partes involucradas.

El documento también reconoce que las condiciones pueden evolucionar rápidamente a medida que avanza el desmantelamiento. La integridad estructural, las condiciones del lecho marino, los hidrocarburos residuales, la energía almacenada y los riesgos de contaminación pueden cambiar durante las operaciones, lo que requiere una reevaluación continua de los peligros y las medidas de control.

Se hace especial hincapié en el proceso de Gestión del Cambio (GMC). La experiencia del sector demuestra que los cambios en el alcance, la metodología, el equipo, la secuencia de trabajo o las condiciones ambientales son frecuentes durante las campañas de desmantelamiento, y que la falta de identificación o gestión adecuada de dichos cambios ha contribuido a una serie de incidentes de alto riesgo.

Las directrices refuerzan la necesidad de contar con procedimientos de gestión del cambio formales y disciplinados, respaldados por una comunicación clara, procesos de verificación documentados y un entendimiento operativo compartido entre los equipos del proyecto.

También promueve la aplicación de un enfoque de "tan bajo como sea razonablemente practicable" específico para las actividades de desmantelamiento, alentando a los operadores y contratistas a cuestionar si la intervención de buzos es necesaria en primer lugar y a considerar sistemas remotos o alternativas de ingeniería siempre que sea razonablemente practicable.

Cuando las operaciones de buceo sean inevitables, la IMCA afirma que solo deben llevarse a cabo con una planificación sólida, información verificada, controles claramente definidos y una cultura de seguridad que capacite al personal para cuestionar suposiciones y ejercer la autoridad para detener el trabajo cuando existan preocupaciones.

Basándose en la experiencia del sector, los datos de incidentes y las directrices existentes de la IMCA, el documento aborda una serie de riesgos comúnmente asociados con las actividades de desmantelamiento submarino, incluidas las técnicas de corte submarino, las operaciones de elevación, los hidrocarburos residuales, la energía almacenada y los entornos contaminados.

Rystad Energy advirtió recientemente que se espera que gran parte del crecimiento de la actividad de desmantelamiento en alta mar durante la próxima década tenga lugar en regiones con una experiencia relativamente limitada en programas de desmantelamiento a gran escala, lo que aumenta la importancia de una orientación coherente para la industria, la disciplina operativa y el intercambio de conocimientos.

Chilton afirmó: “Los riesgos asociados al desmantelamiento submarino todavía se subestiman con demasiada frecuencia. Los incidentes siguen demostrando la importancia de seguir los procedimientos establecidos, gestionar el cambio de forma eficaz y verificar las condiciones en lugar de basarse en suposiciones”.

A medida que se aceleran las actividades de desmantelamiento a nivel mundial, la industria no puede permitirse la complacencia. Esta guía se ha elaborado para respaldar un enfoque coherente, disciplinado y centrado en la seguridad para reducir el riesgo y prevenir incidentes graves durante las operaciones con apoyo de buzos.

La guía está disponible a través de la Biblioteca Técnica de IMCA.

ESCAFANDRA/mtn

 

 

 

 

 

 

 

 

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Tomografía 3D para mapear fibras en madera de pecios antiguos

La arqueología naval se enfrenta a un reto constante: identificar el origen de un barco hundido sin documentación

Un nuevo pipeline 3D resuelve este enigma mediante tomografía computarizada. Al escanear las cuadernas del pecio, se genera un modelo volumétrico que permite a los especialistas mapear la orientación de las fibras y los anillos de crecimiento, comparando estos patrones con bases de datos de bosques históricos de Escandinavia y el Mediterráneo.

Flujo de trabajo técnico para datación por procedencia

El proceso comienza con un escáner de TC industrial que captura la densidad interna de la madera. El archivo DICOM se importa a VGSTUDIO MAX, donde se aplica un análisis de porosidad y orientación de fibras mediante algoritmos de anisotropía. Este software extrae vectores direccionales de la madera, identificando la curvatura de los anillos. Posteriormente, la nube de puntos resultante se limpia en MeshLab para eliminar ruido y artefactos de la descomposición. Finalmente, Blender se usa para visualizar los vectores de fibra como un campo de líneas tridimensional, permitiendo a los arqueólogos comparar la geometría del crecimiento arbóreo con mapas dendrocronológicos regionales.

Implicaciones para la preservación del patrimonio

Este método no invasivo ofrece una ventaja crucial sobre las técnicas destructivas de muestreo. Al preservar la integridad física del pecio, el pipeline 3D permite fechar el barco sin extraer secciones de madera. Determinar si la madera proviene de un roble escandinavo o de un pino mediterráneo no solo revela la ruta comercial del navío, sino que también cierra debates históricos sobre la tecnología naval de la época, demostrando que el software de análisis volumétrico es hoy una herramienta esencial para la arqueología digital.

Como la tomografía 3D revela la orientación de las fibras de la madera, ¿podría este método diferenciar especies arbóreas locales de las exóticas en pecios sin registro histórico?

ESCAFANDRA/foro3d


 

 

 

 

 

 

 

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Hallan, en el mar, un tejido 'inmortal' que se regenera continuamente a sí mismo

Contra todo pronóstico, porciones amputadas de un animal marino logran sobrevivir de forma autónoma, lo que abre una nueva era para la medicina regenerativa y el freno al envejecimiento

José Manuel Nieves | En la naturaleza, todo fragmento de tejido separado de un organismo complejo está condenado a una rápida descomposición. Sin el soporte vital de un sistema circulatorio, nervioso o digestivo general, las células de la porción separada simplemente mueren. Así ha sido siempre, excepto en las páginas de la ciencia ficción, desde la reanimación con electricidad del monstruo de Frankenstein hasta la incombustible e independiente mano 'Cosa' de la Familia Addams.

Pero ahora, esa idea acaba de adquirir una base biológica real y tangible, porque los científicos han hallado una criatura marina capaz de mantener pedazos amputados de sí misma vivos, sanando y creciendo como si fueran 'zombis' completamente autónomos.

El hito, liderado por investigadores de la Memorial University of Newfoundland de Canadá, acaba de publicarse en 'Science Advances'. En el estudio, en el que también han participado expertos del Bigelow Laboratory for Ocean Sciences, se documenta por primera vez en la historia de la biología la supervivencia a muy largo plazo (y el crecimiento continuo) de un tejido desechado fuera de un entorno de laboratorio altamente controlado y esterilizado. Las implicaciones del hallazgo prometen abrir una nueva frontera en el campo de la biomedicina.

El protagonista de esta asombrosa historia de supervivencia es Psolus fabricii, una especie de pepino de mar habituada a las frías aguas del Atlántico Norte. Es de sobra conocido por los biólogos que muchos equinodermos (el gran filo al que pertenecen las estrellas de mar, los erizos y las holoturias) exhiben un envejecimiento celular casi imperceptible y capacidades de regeneración formidables. Pero la norma natural dictaba que, una vez que el tejido se perdía o amputaba, terminaba pudriéndose en el lecho marino.

Pero todo cambió después de lo que la doctora Rachel Sipler, investigadora del Bigelow Laboratory y coautora del estudio, califica de «observación aguda». El equipo, de hecho, notó que unos tejidos desechados de la pata tubular de un pepino de mar no se habían descompuesto tras varias semanas de aislamiento. Al contrario, incomprensiblemente, la carne parecía estar creciendo.

Crecimiento incomprensible

Intrigados por el extraño fenómeno, los investigadores iniciaron una ambiciosa batería de experimentos. Primero, extrajeron partes de las patas, del cuerpo principal y de los tentáculos de tres individuos diferentes de Psolus fabricii, y los sumergieron en recipientes con agua de mar en constante flujo. Al no tener boca ni sistema digestivo, era imposible que esos tejidos 'sueltos' se alimentaran de forma tradicional. A pesar de lo cual, los investigadores hallaron evidencias claras de que las células se diversificaban, reorganizaban sus estructuras e incluso mostraban actividad inmunológica. Su estrategia para sobrevivir consistía en absorber directamente los aminoácidos disueltos en el agua.

A diferencia de los frágiles cultivos de laboratorio, este tejido sobrevive y prospera en agua de mar natural, un entorno estresante y repleto de bacterias

Para comprender lo que esto significa, conviene echar la vista atrás y repasar nuestros intentos anteriores de aislar y mantener células vivas. A mediados del siglo XX, la ciencia logró un avance fundamental con las famosas líneas celulares inmortales, como las células HeLa, que proliferan indefinidamente en placas de laboratorio. Sin embargo, para conseguirlo, requieren entornos impolutos, rigurosamente controlados y libres de cualquier bacteria u organismo externo. Además, esas células aisladas no sanan heridas, no se organizan en tejidos complejos ni tampoco se mueven.

Y en los océanos, el principal referente biológico de la eterna juventud es la célebre 'medusa inmortal' (Turritopsis dohrnii), un hidrozoo capaz de revertir su ciclo vital cuando envejece o sufre estrés, regresando a su estado de pólipo juvenil para empezar su vida desde cero, una y otra vez. El comportamiento del pepino de mar es totalmente distinto, aunque igual de desconcertante. Aquí no hablamos de un animal completo reiniciando su reloj interno, sino de un mero trozo de músculo y tejido conectivo amputado y que sobrevive por su cuenta.

Más de tres años

Los investigadores mantuvieron el tejido vivo e independiente durante más de tres años. De hecho, el tejido seguía completamente activo cuando detuvieron los experimentos para poder publicar el artículo científico.

«El agua de mar natural es casi el enfoque experimental con mayor diversidad microbiana y menos limpio que podríamos elegir -explica Rachel Sipler-. Sin embargo, ese entorno rico, lleno de bacterias y de toda esta materia orgánica, en realidad las estaba alimentando, permitiendo que ese tejido sanara y creciera. Aún no hemos conseguido un pepino de mar nuevo y completo, pero estamos viendo un crecimiento asombroso y una diversificación de células incluso años después de que se extrajera el tejido. Es como un lagarto que pierde su cola. Sabemos que a algunos lagartos les pueden crecer colas nuevas; de lo que hablamos aquí es de si a la cola le puede crecer un lagarto nuevo».

«Sabemos que a algunos lagartos les crecen colas nuevas; el desafío aquí es saber si a la cola le puede crecer un lagarto»

Por supuesto, el hallazgo tiene implicaciones prácticas que podríamos empezar a ver muy pronto. Si los científicos logran desentrañar los mecanismos moleculares que permiten a estas células marinas mantenerse jóvenes, regenerar sus heridas y defenderse de patógenos solo permaneciendo en el agua, se podrían aplicar esos secretos al desarrollo de terapias cicatrizantes y tratamientos antimicrobianos en humanos. Al mismo tiempo, el hallazgo proporciona a los laboratorios de todo el mundo un modelo biológico barato, robusto y exento de las estrictas limitaciones legales y éticas de las líneas celulares vertebradas o humanas.

ESCAFANDRA/abc

 

 

 

 

 

 

 

 

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